Donde no hay doctor
Hoy, en un rincón de la casa donde guardo algunos tesoros valiosos, encontré este viejo y fatigado libro que me llevó a recordar la aventura en la que me acompañó como si fuese una biblia y tabla de salvación. Sin él me hubiera sentido más perdido de lo que estaba.
Fue en el año 2003. Me lo recomendaron como lectura casi obligatoria antes de ir a Ecuador a trabajar durante tres meses con una ONG, en las comunidades rurales de la provincia de Manabí.
Cualquier trabajador de la Salud que haya colaborado en algún proyecto de cooperación en Sudamérica lo conocerá, pues es un libro de referencia. Básicamente trata de enseñar al campesino que vive lejos de los centros médicos, con palabras sencillas, cómo evitar, reconocer y tratar de manera natural muchas de las enfermedades que les afectan, así como saber actuar en primeros auxilios. También encuentras mucha información preciosa y fácil de entender sobre el parto, el cuidado de la madre y la salud de los niños.
Cuando volví a encontrar este manual de autosuficiencia y ayuda, y de manera sincrónica, me di cuenta de que, a pesar de su aspecto desvencijado e incluso anacrónico, es un libro maravilloso y vigente también en estos tiempos que corren, en los que, desde el paradigma médico actual, apenas se contempla la salud y ni tratan de educar y capacitar a las personas sobre maneras de mantenernos sanos y saludables. Al contrario, prefieren que seamos enfermos crónicos y dependientes del sistema (consumidores de medicamentos).
La información que encuentras en este libro está encaminada a empoderar de verdad a la gente en la gestión de los problemas de salud, sin tener que acudir a un médico, a no ser en casos de urgencia vital o cirugías necesarias.
Hoy en día, mejor cogemos las riendas de nuestra vida con fuerza y determinación, tal y como hacen los campesinos de la portada, que cargan sobre sus hombros las parihuelas para vadear el río, o nos llevan a todos directos al precipicio.
Texto e imagen: Ignacio A. Roque Lugo






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.126