El Pleno de la Corporación municipal de Teror aprobó este jueves 25 de agosto por unanimidad la entrega de la Insignia de Oro municipal, a título póstumo, al conocido turronero Elías Ramírez Quintana fallecido el pasado 26 de julio. Se reconoce así su dedicación a la artesanía repostera y “su entrega y participación en nuestras fiestas y mercadillo dominical”.
Por otra parte, el pleno aprobó la Modificación de Créditos Nº 2 del Presupuesto 2022, por un total de 3.166.131,94 €, financiado en su totalidad con Remanente Líquido de Tesorería para gastos generales, de los cuales 1.417.902,99 € corresponden a suplementos de crédito; y 1.748.228,95 € a créditos extraordinarios / habilitaciones.
La concejala de Hacienda, Sabina Estévez, explicó que “con esta modificación de crédito se pretende seguir trabajando y obtener los recursos suficientes que nos permitan afrontar la realización de inversiones, contratos, suministros y adquisiciones de interés para el desarrollo económico, social, etc. del municipio, teniendo en cuenta que, se encuentran suspendida las reglas fiscales y también que el Ayuntamiento no tiene endeudamiento financiero, es decir, deuda 0”. La modificación fue aprobada con los votos del Gobierno municipal y ediles No Adscritos, mientras que NC y Podemos votaron en contra.
El pleno aprobó también por unanimidad la Declaración Institucional de la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria, para adherirse a la estrategia Fast-Track Citiesand Municipalities (Ciudades y Municipios de Respuesta Rápida al VIH/SIDA), cuyos objetivos y recomendaciones permitirán orientar la puesta en marcha de acciones locales que potencien la prevención del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ITS).
INSIGNIA DE ORO
Tras su aprobación en Pleno, el Ayuntamiento de Teror hará a familiares de Elías Ramírez la distinción póstuma de Insignia de Oro, en el acto que tendrá lugar el 1 de septiembre en el Auditorio de Teror. Elías Ramírez Quintana mantuvo vivo durante décadas el oficio artesanal de turronero, presente siempre en las fiestas. Fue su abuelo Antonio Ramírez Asencio el que comenzó con el oficio artesanal a finales del siglo XIX, luego pasó a sus padres, sus hermanos y actualmente quedaba sólo él de entre todos sus hermanos, junto a su hijo Ricardo, quien se ha hecho cargo de la empresa de fabricación de turrones.
Elías fue siempre una persona cercana y dada a los demás, muy trabajadora y un artesano defensor de la esencia de su producto. Es por ello que la receta no la quiso alterar en ningún momento. Además ha sido un icono inseparable de las Fiestas del Pino y, durante todo el año, en la Plaza del Pino, así como en los barrios donde su caja de turrones no ha dejado de vender a oriundos y visitantes.
































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.133