San Juan Bautista volvió a pisar las calles aruquenses. Después de dos años raros y convulsos, las tradiciones, poco a poco, regresaron a su sitio habitual y la gente, sin mascarillas, volvió a sonreír.
Amaneció el 24 de junio con un suave sol que anunciaba, presumiblemente, que las nubes de la noche, que habían mojado las calles y las azoteas, se irían alejando. Y así fue. Un día despejado se instaló en tan señalada fecha. Y pudimos disfrutar de una jornada abierta, luminosa y espléndida que se fue conformando con diversas actividades.
El nuevo párroco de la ciudad, Higinio Sánchez Romero, lo dejó muy claro en el Programa de las Fiestas: “San Juan Bautista da nombre y sentido a esta fiesta señera y tradicional y, seguramente, la más antigua de Arucas (…) Su legado de profeta debe ser siempre actualizado.”
A las 11.30 h. dio comienzo la Solemne Eucaristía. D. Alberto Hernández Felipe, párroco de san Isidro Labrador (La Laguna), San Pío X (Todoque), San Nicolás de Bari (Las Manchas), de la isla de La Palma, presidió la ceremonia religiosa. A continuación, la Procesión con las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús, la Virgen del Rosario y San Juan Bautista, sirvió para recuperar una interrumpida costumbre que, en este año de 2022, tiene un significado muy especial.
La fe contenida y la alegría se dieron cita en las calles de una mañana soleada. Aruquenses y foráneos llenaron los espacios con sus saludos, su fe, sus abrazos y con la alegre complicidad de que las cosas verdaderas regresan siempre a su sitio.
¡¡El triunfo de la cotidianidad!!
Galería fotográfica en este enlace































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.53