En la tarde del jueves, 17 de marzo, en la Casa de la Cultura de Arucas, tuvo lugar una charla en la que la presidenta de la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas (AMHA), Pino Sosa, junto a la historiadora, Sara Guerra, hablaron de acontecimientos tristes al socaire de la guerra civil.
Al mismo tiempo, y hasta el próximo 29 de marzo, y en el mismo lugar, sigue abierta la exposición “Los Pozos del Olvido” donde, a través de distintos paneles, se recuerda a otros tantos desaparecidos que lucharon por la libertad y la tolerancia, a la vez que podemos ver enseres personales que, con el paso del tiempo, se han convertido en históricos. Asimismo, un vídeo habla de distintos momentos de la Asociación y de su labor. Aunque el horario de la exposición “es de funcionario” (de 9.00 a 14.00 horas), no deberían perdérsela.
Tomó la palabra, en primer lugar, Pino Sosa, para agradecer la presencia de los presentes en el acto e inmediatamente dio paso a la historiadora, Sara Guerra, que hizo una exposición detallada del acontecer histórico que dio lugar a los tristes sucesos de los desaparecidos en Canarias. Enmarcó la charla en el contexto histórico a partir de la instauración de la II República: “en Canarias es verdad que no hubo enfrentamiento bélico; sin embargo, sí hubo una resistencia activa en distintos lugares y uno de ellos fue en el norte de Gran Canaria. No se le puso fácil a los sublevados. Hubo sitios donde la gente pudo resistir algún tiempo, pero se instauró la estrategia del terror: campos de concentración, represiones, torturas… Se recortaba cualquier atisbo de reivindicación. Después las Brigadas del Amanecer cumplieron su papel: desaparecer a los oponentes”.
Luego Sara Guerra pasó a la Transición, una vez finalizada la dictadura franquista, e hizo un breve balance de distintas movilizaciones para recuperar a los desaparecidos así como las diversas leyes que han ido enmarcando el deseo de los familiares. “Del Pozo del Llano de las Brujas se recuperaron 24 personas y del de Tenoya, 14. Aún quedan por abrir dos más: el de la Vuelta del Francés y el del barranco de Arucas. Y en ello está la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas: se trata, sobre todo, de no olvidarlos.”
Volvió a tomar la palabra Pino Sosa que, emocionada y entre lágrimas, dijo que “desde los cinco años preguntaba a mi madre por mi padre. Y yo no entendía por qué no tenía padre. Mi madre siempre decía: deja eso, mi niña. Y se echaba a llorar.” Y contó cuando su madre, Balbina Sosa Batista, se acercó al obispado a hablar con don Francisco, el cura chico, “a pedir justicia”. El que conoce a Pino Sosa sabe que las lágrimas le impedían contar su historia; sin embargo, relató los tristes acontecimientos hasta que encontró a su padre en el Pozo de Tenoya y pudo darle digna sepultura.
Por otro lado, el sábado, 19 de marzo, a las once de la mañana, tendrá lugar, en el barranco de Arucas, donde la Cruz Roja, el homenaje a los desaparecidos para luego rendir flores en el mausoleo del cementerio aruquense.
Juan FERRERA GIL
































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