Estamos deseando con enormes ganas que la Banda regrese a la Plaza. Queremos escucharla de nuevo para poder sentir que la normalidad no es solo un deseo sino una necesidad vital.
Oír, hoy, que alguien a nuestro lado tose o estornuda se ha convertido casi en un estigma, en una sospecha poco menos que enfermiza. Ya no solo nos separamos de las personas con las que nos cruzamos al caminar, sino que el no hacerlo hasta nos resulta molesto.
Vayamos al grano: queremos que la Banda vuelva a tocar en la Plaza. Ansiamos escuchar su peculiar sonido, joven y en formación, para sentirnos integrados en una sociedad libre y sin pandemia.
Pero todavía la partitura no se ha sustanciado y, de momento, suena desafinada. O, simplemente, no suena.
Juan FERRERA GIL






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220