El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, ha pedido perdón por sus declaraciones sobre la homosexualidad, a la que calificó como "pecado mortal" en una reciente entrevista a la Televisión Canaria, y ha admitido que no estuvo "acertado". No solo es que no estuviese acertado sino que es peor, ya que sus declaraciones tienen un cierto tufillo a homofobia.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220