-¿Una tunera “encarná”?
¡Esto no trae cosa buena!
¡No se la echen a las cabras,
que les da tetera negra!
-Pero... ¿qué dices, abuela?
Esa tunera es preciosa.
Del color del tuno indio,
tirando de rojo a rosa.
-¡Parece inyectada en sangre!
!En mi solar no la quiero!
Eso es cosa del demonio.
¡Quítala o le pego fuego!
-¡Pero, abuela, por favor!
Es un cactus simplemente.
No seas tan supersticiosa,
que la planta es inocente.
-¡Consumío chiquillo éste!
No me hace caso maldito.
Ahora mismito me pongo
y yo sola me habilito.
¡Qué cabezuda mi abuela!
Cuando me fui la quemó.
Pobrecita la tunera.
Y todo por su color
Poema e imagen: Quico Espino





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27