Cansado, frustrado y enfadado. Así está el enfermero Josué García Montesdeoca, ya que el hospital en el que trabaja, el de La Candelaria en Tenerife, ha tenido que reconvertir varias plantas para acoger a pacientes con covid, lo que conlleva dejar de lado a otros pacientes, porque la emergencia sanitaria es la que es.
Un día en su casa, decidió grabar un vídeo, contando lo que está pasando, con un aviso serio a los negacionistas. Lo publicó en su Instragam de forma privada, y una compañera le pidió que lo hiciera público para compartirlo, y ha sido viral, en lo bueno y en lo malo.
En lo malo, porque Josué, además de muchos comentarios críticos, de muchas negaciones de la realidad que él vive cada día, también ha recibido amenazas, pero a pesar de esta desagradable situación, tiene claro que hay que seguir luchando contra el negacionismo.
Josué García nació en Gáldar y se crió en el hermoso barrio costero de Sardina. Estudió enfermería casi por casualidad, sobre todo porque era una profesión con salida laboral, y ahora está entregado a ella en cuerpo y alma.
Después de trabajar en Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, desde hace seis años trabaja en Tenerife, y en los primeros meses de la pandemia, como muchos jóvenes sanitarios norteños, estuvo en la primera línea de batalla contra el covid, en toda la crudeza de la lucha sanitaria contra el virus.
Josué es de esos sanitarios a los que le gusta tener una sonrisa en los labios para atender a los pacientes, y esa sonrisa que ha sido su bandera profesional, se ha tornado en tristeza y con razón.
Y es que curtido en mil batallas contra la enfermedad, ahora tiene que lidiar contra el negacionismo que tanto daño está haciendo, pero no se achica, y está sacando fuerzas de donde apenas la hay, para con argumentos científicos, convencer.
Dice que el 60% de los ingresados por covid en el Hospital de La Candelaria, no tienen ninguna dosis de vacuna puesta, y son mayores de 30 años, que ya están en el grupo de tener la pauta completa. Y deja claro que la vacuna funciona y que hay que apostar por la ciencia, porque ahora mismo, la situación de los hospitales es peor que cuando la pandemia estalló y nos cambió la vida.
Josué comprende que muchos ciudadanos tengan miedo a la vacuna, porque la desinformación no ha ayudado, y cree que a esas personas hay que acercarlas con los argumentos científicos para que dejen de tener miedo.
Con lo que no transige es con el negacionismos del covid. A este respecto dice ¿ cómo se puede creer que médicos y enfermeros somos cómplices de una mentira?, ¿ en qué cabeza cabe que los sanitarios estemos mintiendo y que la pandemia no es cierta?.
Como a todos los sanitarios que desde marzo de 2020 no han dejado de dar lo mejor de sí, a Josué, la carga emocional de este año y medio tan duro, también le pasa factura.
Y es que durante meses no pudo ver a su familia, no pudo regresar al querido barrio de Sardina. Está la espinita de ese reencuentro con la abuela materna que ya no lo reconoció, y se fue al poco tiempo.
Este sábado, cuando muchos estaban sin mascarilla, sin guardar distancia social, de fiesta, Josué estaba trabajando en el Hospital de La Candelaria, prestando su móvil para que algún paciente hiciera video conferencia con su familia, atendiendo con inmensa profesionalidad a los que sin creer en el virus, se han contagiado y están hospitalizados, y a estos de todo corazón, les ha pedido perdón por no dedicarles esa sonrisa que es su bandera.
Y Josué sigue luchando contra la enfermedad, y ahora, con convicción, sigue luchando contra el negacionismo, aunque le cueste insultos y amenazas.




























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27