La negra del Andén Verde

Opinion

lanegradelandenverde01a

En realidad no es negra sino del color de la arena rubia fosilizada. Cuando le da el sol parece de oro. Se me antoja, me dijo el autor de las fotos, una nativa nubia del sur de Egipto, con el cuerpo pintado de henna dorada, o a una especie de efigie faraónica, que bien podría ser el perfil de la reina Nefertiti.

Añadió el fotógrafo, un gran amigo mío, que la boca de la soberana egipcia, cuya cara se perfila claramente en lo alto del risco, está lanzando un beso volado al Teide, una majestuosa pirámide que emerge entre las nubes.

lanegradelandenverde02

-También es dorada La negra de Las Arenas, aunque a la sombra resulte negruzca. Ésta tiene las bembas más pronunciadas, sobre todo el labio inferior, que la hace parecerse a una mujer mursi de Etiopía.

lanegradelandenverde03

Es muy imaginativo mi amigo. Tanto que le buscó asilo a las dos petrificadas figuras y se las imaginó viviendo dentro de esta cueva con vistas a Tamadaba:

lanegradelandenverde04

Yo le pregunté entonces que por qué, siendo ambas de color ambarino, no las llamaba rubias, o blancas, y él me contestó que las veía más como africanas, pero que, en realidad, le daba lo mismo porque le gustaban tanto las negras como las blancas o las amarillas.

-¡Qué mujeriego eres –le dije yo, chinchándole, y él replicó que eso también, que yo tenía razón en mi apreciación, pero que se refería más que nada al hecho de que todas las mujeres eran igual de respetables, fueran de la raza que fueran, y que aún no entiende cómo es posible que algunas reciban tan mal trato y sean asesinadas por hombres machistas descerebrados.

Es una desgracia, desde luego, que se sigan dando casos de este tipo, así como el hecho de que, en muchos países, las mujeres sean un cero a la izquierda y los hombres son quienes deciden por ellas. Es verdaderamente un abuso que no se debería permitir bajo ningún concepto.

Ojalá esos machistas sin cerebro aprendan que tanto mujeres como hombres somos seres humanos, personas que merecemos ser libres, sin que nadie, sino nosotros mismos, tenga que decidir el rumbo de nuestras vidas.

¡Ojalá!

Texto Quico Espino
Fotos: Waldo Oliva Flores.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.152

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.