“Cuando me acerqué al escaparate no solo pude ver mi imagen distorsionada, como si estuviera en El Callejón del Gato, sino que a mi alrededor los libros, también deformados, giraban en círculo como si de una ruleta de casino se tratara.
Entonces comprendí que el escaparate de aquella librería me llevaba en volandas por la sección infantil, donde los cuentos, los colores y las ilustraciones me adentraban en un mundo imaginario que creía perdido. Esto de hacerse mayor trae consigo que la mirada infantil desaparece en un abrir y cerrar de ojos. Y me percaté de mi situación real: buscaba la historia perfecta a través de una imagen. Pero ni ésta salió como yo imaginaba, ni los libros infantiles saciaron mi curiosidad extrema.
Solo comprendí que en apenas un clic fotográfico se plasmaba la vida entera. Y toda una sensación en busca de la ansiada felicidad.”





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220