Todos tenemos un jardín: ¿estás cuidando el tuyo?

Julia Ramos Miércoles, 02 de Octubre de 2019 Tiempo de lectura:


¿Sabes qué es el autocuidado?. Antes de entrar a definirlo y saber por qué es importante, te animo a que lo trabajemos juntos a través de la conocida “metáfora del jardín” que utilizamos mucho en psicología para trabajar aspectos de nosotros mismos y de nuestra vida. Por un momento, quiero que te conviertas en un jardinero o jardinera y que imagines que tienes un jardín lleno de flores y árboles…¿a qué plantas le dedicas más tiempo? ¿cuáles cuidas más?


rosasjulia

Todos tenemos nuestro jardín personal, lleno de plantas, árboles y flores. Imaginemos que todas estas plantas son las cosas que nosotros queremos en nuestra vida. ¿Cómo son estas plantas? ¿tienen flores, son frondosas y variadas, son coloridas? Puede que en tu jardín veas rosas que signifiquen una familia maravillosa en la que apoyarte; puede que veas algún cactus, quizás una situación que aún te duele, etc.

Quizás también haya plantas a las que le esté dedicando más tiempo cuando realmente no quiere o no lo necesitan y haya otras que tengas algo olvidadas y que sean más importantes para ti, como pasar tiempo con tus seres queridos o volver a hacer ejercicio físico. Habrá plantas que hemos decidido poner nosotros ahí y otras han llegado sin esperarlo. Cada una de nuestras plantas tienen un tiempo de crecimiento y necesitan un cuidado diferente. ¿Cuáles son las plantas que más quieres en tu jardín y qué cuidados especial les das? ¿las estás cuidando del modo que quieres?.

Por otro lado, en todo jardín nacen las malas hierbas, y como buen jardinero hay que cortarlas. Las malas hierbas siempre crecen y si como jardinero nos esforzamos constantemente en cortar estas hierbas, podemos descuidar el resto de las plantas de nuestro jardín. A veces estamos tan ocupados en eliminar lo negativo de nuestra vida que no vemos que las malas hierbas son necesarias para que crezcan otras flores en nuestro jardín. Un buen ejemplo sería pensar en las rosas. Los rosales tienen espinas, pero a pesar de ellos sus flores son de una belleza excepcional. En ocasiones no debemos luchar contra las situaciones o emociones negativas que sentimos, ya que forman parte de nuestro jardín y están ahí para enseñarnos.

Por último, nuestro jardín está delimitado por una frontera que separa el nuestro del jardín de los demás. Imagina que otra persona nos pide ayuda para cuidar su jardín y que salimos todos los días a ayudarle. Una vez acabemos de ayudarle, es posible que su jardín luzca verde y lleno de vida. Sin embargo, un vez volvemos al nuestro, vemos que hemos descuidado nuestras flores y que el jardín del otro está mucho más bonito que el mío. Esta comparativa nos lleva a pensar que los otros jardines son más bonitos, cuando en realidad lo que ha ocurrido es que nos hemos cargado demasiado con problemas de los demás, olvidándonos de nosotros mismos. Debemos saber encontrar el equilibrio para ayudar a los demás sin olvidarnos de nosotros mismos.

De esto hablamos cuando hablamos de autocuidado. El autocuidado es literalmente, la forma de cuidarse a uno mismo. Con esto nos referimos a aquellas acciones que realizamos en beneficio de nuestra salud, tanto física como mental, y que afecta a nuestra vida diaria. En muchas ocasiones, inmersos en la rutina, no somos conscientes del impacto que esto puede tener en nuestra salud. Cuando analizamos a qué plantas le dedicamos más tiempo y contra cuáles luchamos en vez de aceptarlas como parte de él, somos más conscientes de si nos estamos olvidado de lo realmente importante para nosotros y nuestra salud o no.

¿Qué acciones podemos llevar a cabo para cuidar nuestro jardín y ser capaces además, de ayudar a los demás? 

  1. Hacer una lista de nuestras prioridades personales, aquellas que no queremos dejar de hacer aunque nuestro ritmo de vida nos lleve a ello. Puede ser: hacer deporte; leer; escuchar música, etc. También podemos hacer una lista de cosas que ofrecemos y que no queremos que los demás pierdan de nosotros.
  1. Elegir cada día una pequeña acción de autocuidado, exclusivamente para nosotros, que nos reporte bienestar. Por ejemplo: dar un pequeño paseo, una ducha de agua caliente, etc.
  1. La regla de los 5 minutos. Si no es difícil elegir una pequeña acción diaria, podemos utilizar esta regla. Se trata de parar todos los días 5 minutos. Estar completamente solos y en silencio y simplemente estar. Parece sencillo, pero no lo es, ya que estamos acostumbrados a estar siempre en movimiento. Esta pausa de 5 minutos te puede ayudar a conectar contigo mismo, escuchar tus necesidades y ser autocompasivo.

Te invito a que esta semana seas más consciente de tu jardín, de tu paisaje interior y que lo cuides emprendiendo pequeñas acciones de autocuidado que mejoren tu día a día. Aprovecha para disfrutar de tus flores favoritas y dejar de regar aquellas que te hacen daño.

Julia Ramos
Psicóloga Sanitaria

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.