El tiempo iluminado

Tengo para mí que el tiempo y la luz que nos rodea son la misma cosa.
La imagen que acompaña estas letras, hilvanadas más con el corazón que con la razón, es la de siempre, de lo que se infiere que el tiempo es recurrente. Sin embargo, la luz del momento, que matiza las casas y los rincones claros y oscuros, habla de armonía y equilibrio, donde las emociones anidan. Si el tiempo es la temperatura que solidifica el estado de ánimo, la luz del día viene a significar algo así como la mirada dulce y entrañable que nos lleva en volandas por el mundo de la imaginación.
El paseo por el parque, cuna permanente de la infancia, en la mañana detenida, nos volvió a regalar el mismo paisaje en el que la luminosidad del momento nos detuvo la mirada y el paso, y la cámara fotográfica pudo captar un instante para convertirlo casi en eterno. Tiene claridad la imagen: una luz de otoño recién estrenado que se abre al nuevo día, con toda su carga de emociones y sensaciones por donde se cuela la existencia.
Así que vivimos atrapados entre el tiempo y la luz. Y con ambos nuestro estado de ánimo avanza por un camino amplio o por una estrecha vereda. Camino y vereda que se abren para decirnos lo deprisa que va esto y lo que vamos dejando fuera de la mochila. No alcanzamos a leer todo lo que quisiéramos porque los libros son los que nos eligen; aunque nos consideremos auténticamente libres. Por aquí vamos caminando un tiempo con más o menos iluminación, donde las contradicciones propias las asumimos cuando aceptamos que no somos seres extraordinarios. No alcanzamos a encarrilar las contradicciones acumuladas en los raíles vitales. Creemos ser únicos y, cuando nos percatamos de que solo somos un grano en el granero del inmenso silo, comprendemos que caminamos al lado de Machado, caminante infinito en el exilio anunciado, y de Unamuno, contradictorio eterno y vehemente, al mismo silente ritmo que otros tantos paseantes anónimos.
Es el paseo el sendero mismo de la existencia.
Y admitir esta última posibilidad es darnos cuenta de que el tiempo y la luz vienen a ser lo mismo.





























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