Releer a Thomas Mann en estos días finales de este verano asirocado ha sido recuperar un placer. “Los Buddenbrook” es toda una novela: peripecias y personajes alemanes que se mueven, en la visión del escritor, a través de cuatro generaciones. Y, de fondo, el siglo XIX, con su lentitud, pachorra y particular forma de ser.
Thomas Mann la escribió a los veinticinco años y ya se adivinaba la valía del futuro Nobel de Literatura. Toda una visión general de una familia alemana trazada con verdadero acierto, donde los personajes se convierten en personas auténticas y nos hablan de sus pareceres, omisiones y miserias. La vida misma; sin más detalles que la fina observación de un escritor que sabía mirar más allá. Por eso ha sobrevivido y vive, desde hace mucho, en un tiempo sin tiempo. Así, modestamente, recomendamos que se acerquen a Thomas Mann; aunque sea un poco.































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