Mutis por el foro del señor Iglesias

Opinion

nicolasguerra2018buenaPregonaron algunos miembros de la derecha que el continuado enfrentamiento dialéctico entre los señores Sánchez -presidente interino al menos hasta hoy- y el señor Iglesias -autoproclamado ministrable e incluso vicepresidenciable- fue puro teatro previo a la definitiva votación. Pero tal como se desarrolló el debate sospecho que no. No obstante, solo somos limitadísimos mortales frente a las deificaciones de quienes fueron elevados a las reservadas cumbres del poder.

Aunque el poder, dicho sea de paso, también aparece estamentado: en Murcia, Andalucía y Valencia figura a nombre de PP/Ciudadanos. Pero quien manda, ordena, dispone y grita en el alba la orden ¡ar! a la tropa es VOX, que para eso el latinismo significa ‘voz, sonido, tono, acento, pronunciación, palabra’. Y como VOX les permite gobernar bajo vigilancia en las tales comunidades todo son loas, alabanzas, cantos a la visión de Estado de quienes impusieron sus condiciones para la fumata blanca. Así el señor Marín, Cs, “no comparte, ‘en absoluto’, las declaraciones del presidente del PP, Pablo Casado, en las que calificó a VOX como partido de extrema derecha” (SUR, mayo).

sancheziglesias

Por tanto, dimes y diretes entre los señores Sánchez e Iglesias, discursos, reflexiones, situaciones de amor-odio, radicalismos, soberbias, engreimientos, arrogancias y ciertas poses de bravatas y fantasmadas -”Porque vivir se ha puesto al rojo vivo. / (Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada)”- entran en el apartado definido por Lorca como “el sitio donde el sueño tropezaba con su realidad”, quizás hoy aplicable al señor Iglesias. (Tampoco es nada nuevo: nos desenvolvemos en el calderoniano gran teatro del mundo.)

Pues bien: el señor Iglesias (viernes pasado) debió retirarse a los cuarteles de invierno tal si se tratara del máximo general de las legiones romanas, así traducíamos de Commentarii de bello Gallico, ‘Comentarios a la guerra de las Galias’ con catorce añitos en cuarto de Bachiller, libro escrito por Julio César y narrado en tercera persona con valor de primera… dos mil años atrás. Por tanto, el líder no fue propuesto por Unidaspodemos para cargo alguno en el Consejo de Ministros: triunfó el señor Sánchez.El señor Iglesias es un caso particular. Si prescindiera de coleta y perilla seguiría siendo un hombre sin un pelo de tonto y muy hábil en el cuerpo a cuerpo, tal es la organización y estructura de su cociente intelectual.

Los periódicos recogieron, obviamente, semejante acontecimiento. Así, por curiosidad y por aquello de las variantes posibles, cito seis titulares ante el mismo hecho y sin mencionar los nombres de los diarios (lo invito, estimado lector, a que localice su procedencia y ubicación): 1. Iglesias renuncia a formar parte del Gobierno para llegar a un acuerdo con el PSOE. 2. Las peticiones de Pablo Iglesias tras su renuncia: cinco ministerios y Montero y Echenique en el Gobierno. 3. Podemos sube el órdago: un Gobierno sin Iglesias pero nombrando a un tercio de los ministros. 4. Iglesias renuncia a estar en el Gobierno. 5. El acuerdo con Podemos condena a España a un Gobierno en manos de golpistas al menos hasta marzo. 6. Casado teme que la investidura de Sánchez pueda “cerrarse de mala manera”. (Seguramente se refiere el señor Casado a los desarretos cuando canten al marxismo-estalinismo-leninismo y citen a Mijaíl Aleksándrovic Bakunin como guía espiritual. Hordas comunistas.)El señor Sánchez tiene líneas rojas impuestas desde los grandes intereses económicos (¿grupo PRISA?)... 

El señor Iglesias es un caso particular. Si prescindiera de coleta y perilla seguiría siendo un hombre sin un pelo de tonto y muy hábil en el cuerpo a cuerpo, tal es la organización y estructura de su cociente intelectual. Su prudente retirada confirma que entre el aula -a fin de cuentas, la teoría política- y la realidad hay notables diferencias, como cuando algunos profesores de Literatura se enfrentan al folio para empezar el primer verso de su pretendido soneto. Pueden ser extraordinarios docentes capaces de trasladar al alumnado el dulce encanto de la palabra poética, por ejemplo, o el impactante eco de poemas rebeldes ante injusticias, desmanes e inmoralidades. Pero sobre todo en este segundo caso la escasez de elementos puramente embellecedores no poetiza una composición, pues casi siempre resulta conjunto de líneas paralelamente colocadas.

El señor Sánchez tiene líneas rojas impuestas desde los grandes intereses económicos (¿grupo PRISA?)... e, incluso, por su propio partido (si me apuran, también influyen sentimientos personales y antipatías, que suelen ser recíprocos). Él lo sabía desde los inicios: la debilidad ante las fuerzas vivas no le iba a permitir la inclusión del señor Iglesias en el Gobierno pues, por ejemplo, Podemos había defendido el derecho a la consulta sobre la independencia de Cataluña; exige subida de impuestos a grandes fortunas, banca, eléctricas; reclama el Impuesto de Bienes Inmuebles a la Iglesia...

Por tanto, apesta a azufre de infierno (expresión usada años atrás para referirse a los comunistas y hoy recuperada); defiende a Nicolás Maduro; aceptó dinero negro de Stalin; impondría campos de trabajo forzados, destierros a las sonrisas... (Por cierto: la estigmatización del señor Iglesias resulta contradictoriaLos señores Sánchez e Iglesias se ven por exigencias políticas, pero no se atraen personalmente. Es y ha sido siempre el gran drama de la izquierda, el enfrentamiento dialéctico e intelectual entre paralelas corrientes ideológicas con la exaltación de la Constitución Española actual por los señores Casado y Rivera, tan pródigos cuando se trata de ponerla como ejemplo de convivencia: olvidan ambos que el comunista señor Solé Tura es uno de los padres de la misma. ¿Debemos eliminar, pues, toda la doctrina constitucional redactada por él con la hoz, el martillo y la dictadura del proletariado? Recomiendo su estudio para lograr la purificación de la Carta Magna.)

Los señores Sánchez e Iglesias se ven por exigencias políticas, pero no se atraen personalmente. Es y ha sido siempre el gran drama de la izquierda, el enfrentamiento dialéctico e intelectual entre paralelas corrientes ideológicas, quizás llevadas estas a su estado más puro por el segundo… a veces con disparatadas exigencias como las de 2016 o contradicciones… bajo techo. Y también es cierto que la mente del señor Sánchez es fría, matemática, rigurosamente desapasionada. Por tanto, el señor Iglesias sería un peligrosísimo contrincante (¿ideológico?) dentro del Gobierno: la desconfianza entre ambos es manifiesta.

Pero el juego de vacíos, enfrentamientos, aislamientos, críticas y denuncias del uno al otro y del otro al uno solo han creado sospechas, recelos y roncos ruidos de palabras no meditadas… cuando no desesperanzas, frustraciones y emputamientos, florecidos emputamientos.


Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.