Libertad de expresión
La manifestación del orgullo, que pudo haber resultado un canto a la libertad y la diversidad, en que la diferencia entre las personas que conforman la sociedad debe ser un plus más que un demérito (para algunas personas parece ser así), constituyó por mor de unos pocos todo lo contrario. Bochornoso, no el desarrollo de la manifestación en sí, sino todo lo surgido en torno a ella. Las exageraciones, simplezas y otras majaderías, parecieron focalizar todas las miradas y titulares de medios. Lamentable, porque lo coherente hubiese sido dar visibilidad a quienes no la han tenido o, en determinadas épocas, se vieron en la obligación de ocultarse para no ser sometidos a las nefandas leyes franquistas.
No soy partidario, máxime cuando es ello lo que se busca (por mucho que pretendan hacernos pensar en lo contrario), de darle un protagonismo no merecido a determinados grupos. En este caso, a una organización política que al carecer de un mensaje claro, con ideas que aportar, busca el titular fácil para que sepan de ella. De cualquier modo, no tendría por qué sorprendernos. Basta con atender a la denominación elegida para designar el partido. Adoptan la de ciudadanos, arrogándose tal condición en exclusiva. Si atendemos a lo expresado, habrá que seguir con sus directrices para poder gozar de tal condición. A partir de ello, hay algo de lo que hablar. Me temo que la respuesta sea no. Lo nombrado no tiene porqué formar parte de lo que se nombra. Solo representa, del resultado de los distintos comicios se desprende, a quienes han depositado un voto en las urnas que les traslada a las instituciones. Ni mucho menos, a pesar de esa rimbombante denominación, a la totalidad de la ciudadanía.
En la manifestación, de antemano se les advirtió que no iban a ser bien recibidos, se pudo comprobar cómo su empecinamiento solo buscaba lo logrado: no ser bien recibidos, cuando no expulsados, para a partir de ahí prodigarse en algo en que se han versado: practicar el victimismo. Insisto en lo dicho, no soy partidario de este tipo de actuaciones pues solo logran dar notoriedad a quienes, por sí solos carecen de ella. Salvo, no sea por este tipo de actuaciones. En cualquier caso, nunca he asistido a una fiesta a la que no haya sido invitado. Si lo hubiese hecho, no hay duda, habría sido expulsado. Así y con todo, amparándose en que iban con escolta policial, decidieron asistir. Nos toman por idiotas.
Resulta poco menos que una infamia, no en la expresión del referido partido, su papel en un tipo de manifestación que no tiene como objetivo dar pábulo a las organizaciones políticas. La pancarta que portaban, para hacer uso de su derecho de libertad de expresión, no era sino una burda utilización de un acto, con otra finalidad, para anunciarse y fomentar su organización. Quienes pudieron ver la pancarta fueron conscientes de la presencia del último lema de campaña, en esta ocasión amparado en el orgullo. Ahora, por si fue poco lo del día de la manifestación, continúan con la megafonía abierta. Es el momento de las denuncias judiciales. En política, da esa impresión por determinadas actuaciones, cuando no logras convencer con tus acciones se acaba en los tribunales. Como si tal fuese a solucionar algo.
No quieren ver, o son incapaces de hacerlo, cuáles son los motivos. No son otros sino denunciar, con los medios a su alcance, el hipócrita comportamiento de quienes pactan con organizaciones homófobas. Porque hablando de libertad de expresión, o libertad sin más, habrá que considerar cómo se puede considerar a esos partidos dedicados a indagar en datos de carácter personal, con una exclusiva finalidad: amedrentar a quienes llevan a cabo, que en su imaginario (si lo tuviesen) son contrarias a su modo de encarar la vida. No hay más. Defender la libertad de expresión, por lo tanto, se concreta en algo tan sencillo como es la denuncia a este tipo de actitudes y, lo más importante, no darles cuartelillo, lo demás, un brindis al sol, en lo que parecen haberse especializado.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27