La hospitalidad canaria

Opinion

quico20191Qué me gusta una sorpresa,
siempre que sea de las buenas,
como la que me llevé
en esta bonita cueva

que se halla en Barranco Hondo,
allá por las medianías,
caminito de la cumbre,
a donde fui hace unos días.

Admirando aquel lugar,
de pronto oí una guitarra,
un timple y una bandurria
y unas voces que cantaban.

hospitalidacanaria fotoignacioSe me erizaron los pelos,
y al instante, una señora
se asomó y me dijo: “niño,
entra, que esto empieza ahora“.

Sin dudarlo, encantado,
sonrisa de oreja a oreja,
di las gracias varias veces
y me sumé a aquella fiesta.

¡Madre mía! ¡Qué jolgorio!
¡Fuerte parranda, cristiano!
“Celebramos el bautizo
de mi nuevo nieto, Chano”,

dijo la abuela, orgullosa,
llevándome hasta la mesa
para que yo me sirviera
“un roncito o una cerveza

y un buen plato de sancocho
de cherne, con su pellita,
su mojo rojo picón,
su batata y sus papitas”.

Comí al son de la parranda,
a la que me uní enseguida,
y cantamos sorondongos,
isas, folías, seguidillas...

Y alegres como unas pascuas
se nos hicieron las tantas.
¡Ojalá nunca se pierda
la hospitalidad canaria!

Foto: Ignacio A. Roque Lugo.


Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.