Algo falla que la sociedad demanda

Opinion

juanantoniosanchez2014buenaPor fin se acabó lo de las elecciones, finiquitando caravanas de colores en un maremágnum de partidos políticos que nos ha tenido sujetos a encuestas y deducciones de politólogos durante meses y que ha tratado de resucitar la democracia con permiso de las cifras calculadas de antemano por sociólogos avispados. Es tiempo ahora de confirmar si los y las que han optado a un puesto de calado en las diferentes administraciones tienen el sostén de sus programas y no la tranquilidad de saberse a salvo durante cuatro años de posible despido por salirse de la ruta programada de sus destacados superiores; más tiempo a su favor o en contra, según dependa, tienen las y los parlamentarios europeos salidos de las urnas para representar la pluralidad y diversidad de un país comprometido con el continente en el que se ubica.

Quisiera versar este alegato al sentido común con una mirada a la estructura normativa que rige nuestras vidas y por lo expuesto en el Artículo 35.1 de la Constitución Española se refleja la poca intensidad de la misma, perdiendo fuerza por sus vertientes más representativas que son la protección del ciudadano o ciudadana y su derecho al trabajo y a una remuneración suficiente con la que cubrir sus necesidades básicas.

Estamos bajo una intensa destrucción de los valores de la Carta Magna, consecuencia de una política poco abastecida de ideas y, por el contrario, sobrada de ideologías partidistas con la única pretensión de lograr el poder y la hegemonía de sus intereses ¿Desempleo? Esa rara enfermedad no es propensa a aquellos y aquellas pretendientes de cargos públicos a dedo, sobre o compadreo.

Es hora de sacar a relucir el valor de la decisión adoptada por la ciudadanía y permitir que la ideología sea sobrepasada por los intereses sociales de aquellos y aquellas que depositaron su confianza en un voto. Ahora no toca llenarse de vanidad, las ínfulas del sacar pecho o el aleteo al que nos tienen acostumbrados para socavar beneficios propios a cambio de dádivas parlamentarias; es la hora de hacer gobiernos que den confianza, no grupos de trabajo al soslayo del capital con la obsesión de privatizar hasta el aire. Es tiempo de construir, no de enriquecer a parte de la sociedad sino a mantener viva la ilusión por el progreso en el conjunto de todas las clases sociales intervinientes en el mantenimiento del liderazgo de un país como el nuestro con respecto al resto de miembros de la Unión Europea.

No es bueno para comenzar a construir puentes destruir de antemano los muros en los que sustentarlos; no es razonable alegar no pactar con un Gobierno por el simple hecho de confluir uno de diferente ideología y salirse de la mesa de negociación para atender a ideologías arcaicas con olor a naftalina. Todo es digno de ser escuchado y merece respeto, ya habrá tiempo de despejar la obra cuando los cimientos lo aconsejen. Siempre he pensado que ser político tiene parte de diplomacia, psicología e incluso ligeras gotas de osadía, no me gustaría ahora cambiar tal creencia por la de soberbia, vanidad, egolatría o hedonismo, algo muy cercano al látigo con el que golpear los escasos privilegios de los que la ciudadanía goza.

Veremos de aquí a dos o tres semanas como se plantean las cosas, notemos en el aire un poco de mesura para alcanzar logros y esperemos que en el Parlamento Europeo no satisfagan intereses de destrucción venidos de una región de nuestro Estado porque la filosofía lo manda, la Unión Europea es la de los países que la conforman y no la de aquellos iluminados que pretenden encargar una apropiada a sus malignos objetivos separatistas. Tenemos mucho camino por delante, no estropeemos la posibilidad de seguir avanzando hacia un futuro esperanzador que acabe con la desigualdad y convenza a las instituciones y la empresa privada de la valía de nuestros jóvenes y la experiencia de nuestros valores democráticos.


Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.