Lo cierto es que el Parque de Las Lajas merece un respeto. Y que la corporación municipal espabile y lo limpie. Y ponga la fuente en marcha.
Siempre ha estado ahí: calladito, pequeño y coqueto. Pero ya va siendo hora de que su presencia en el municipio se acentúe. El hecho de ocupar un cruce de caminos le otorga una prestancia que se ha ido diluyendo con el paso del tiempo. Es verdad que la mala educación está globalizada desde hace mucho y algunos desaprensivos lo utilizan como si fuera una gran papelera; sin embargo, nuestro Ayuntamiento debería “mirarArucas” con más detenimiento pues, en muchas ocasiones, los pequeños arreglos suelen ser los más significativos.
El viejo Parque de Las Lajas, también denominado Plazoleta de Doramas, es una joya arquitectónica de la ciudad en que ha nacido. Su fuente, en forma de piña, es toda una muestra fehaciente del trabajo en cantería y sirve de contrapunto al bello edificio de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.
Por eso, porque ha escrito tantas páginas en la Historia de la ciudad que lo acoge, merece un respeto.
Y un “por favor” también.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27