La esquina de la tienda de “Pepe el árabe” no es una esquina cualquiera. Hace muchos años, con la tienda de Rupertito era otra cosa. La esquina se vino a iluminar cuando Pepe la abrió y aún la conserva muchos años después. En la imagen está cerrada, pero eso solo ocurre los domingos. Pepe siempre anda por allí dispuesto a atender al cliente, al que trata con exquisita amabilidad. Porque Pepe no solo es buena persona sino que, además, es afable y educado. Sabe tratar al cliente y a todo aquel que por allí circula. Nunca niega el saludo y las buenas horas. Es la esquina de “Pepe el árabe”: todo un referente en la ciudad.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27