“Llegué a La Banda por segunda vez en la madurez. Y me gustó volver y verme sometido a un horario de ensayos raro y semanal, pero no me importaba. Disfrutaba mucho con mi trabajo; sin embargo, disfruto más con la música que aprendí en mis años juveniles. Gracias al viejo maestro que nos enseñó no he olvidado su empeño y su fuerza, que entonces no supe apreciar. Con el nuevo y joven director, que infunde confianza y seguridad, he vuelto a ponerme al día con las notas y las nuevas partituras. Pensaba que tenía que partir de cero. Pero no ha sido así. Lo que aprendí de mi primer director ha perdurado en el tiempo. De lo que se infiere que la figura del maestro no solo es clave, sino que además es imprescindible. Y, ahora, al regresar a La Banda, todo aquel tiempo ha sobrevenido como una ligerísima nota musical expandida en el aire primaveral de aquella mañana en que tocamos en la Plaza. Otro día les hablaré de los aplausos, otro detalle muy significativo.”






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220