Los Guanches miran a la isla; por eso dan la espalda al mar. Y no solo a la isla: están mirando a sus paisanos y les están conminando a que lean la Historia de Canarias, de la que tan poco se sabe. Por eso dan la espalda al mar, del que también se nutren. Así, inertes, unidos, combaten la soledad. Y nos dicen que yendo de la mano somos mejores y las metas se alcanzan antes. Pero da la sensación de que no les hacemos caso. Nos indican el camino desde hace mucho tiempo, pero no somos capaces de mirar en la distancia, y en la discrepancia, y de unificar el abrazo final.
Por eso Candelaria es un libro permanentemente abierto.































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220