La Sala de Gobierno del Tribunal Superior canario impus al magistrado Salvador Alba una multa de 500 euros y un apercibimiento como autor de una falta leve de desconsideración, por grabar clandestinamente a sus compañeros de tribunal mientras charlaban en la Audiencia. Así que barata le ha salido la gracia al magistrado multado, aunque eso si el prestigio que ha perdido es muy difícil que lo recupere.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.130