La contaminación acústica que sufrimos no solo va en aumento sino que, dentro de poco tiempo, los sordos crecerán exponencialmente al mismo tiempo que los psicólogos y psiquiatras tratarán en sus consultas a un número cada vez mayor de gente enganchada al móvil y a las redes sociales. Es posible, y esperamos que sea así, que logremos avanzar muchísimo con el cáncer, pero las enfermedades nuevas, o casi, volverán a llenar las consultas: todas aquellas personas que bulímicamente devoran tecnología a todas horas, donde su vida virtual es más fuerte que la real, al mismo tiempo que la sordera, en sentido amplio, camina a pasos agigantados. Son estos nuevos ruidos los que dominarán en el futuro. ¿O acaso ya están aquí?






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.101