El oleaje adverso del Mar Tirreno es universal y recurrente. La vanidad también. Pero de vez en cuando surgen voces que nos ponen los pies en el suelo. Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2017, lo ha expresado claramente: “para los que tratamos de crear algo, el enemigo es la vanidad. La vanidad es una forma de llegar a necio dando un rodeo”.
No está mal lo que ha dicho el autor de La verdad sobre el caso Savolta. Parece que nuestro querido y respetado escritor pisa suelo firme. Y eso está bien; a pesar de que su extensa trayectoria literaria podría llevarlo a la altanería o a la soberbia. Sin embargo, como otros muchos que han probado su valía, se inclina hacia la serenidad.
Ya solo falta que los incipientes artistas aprendan bien la lección. Más que nada porque llegar a la cumbre cuesta mucho. Y mantenerse en ella también. Don Quijote hablaba muy claro: “Llaneza, amigo Sancho, que toda afectación es mala”.
Pues eso: cuidado con el oleaje adverso.





























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