
“En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”.
Los principios, en novela, son esenciales para captar la atención del lector, dicen los expertos. Acaban de leer la primera oración de dos novelas fundamentales de nuestra Literatura: dos relatos, dos épocas, dos intenciones. Tengo para mí que Galdós quiso homenajear a Cervantes con “Tristana” y Cervantes, con el paso de los años, nos sirve de referente al que acudir siempre. Es lo que tienen los buenos escritores: que son eternos.
Menos mal que nos queda la Literatura en estos tiempos asirocados y huecos, donde la mentira ha encontrado su propio asiento. Por eso lo único real es la Literatura, pero ya lo he dicho tantas veces que les pido disculpas.
Yo solo quería hablar de Cervantes y Galdós. Solo eso. Y de la importancia del libro como elemento liberador del pensamiento crítico.





























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