El técnico del Unión Viera alabó el rendimiento de su plantilla en esta segunda vuelta, tras alcanzar los 42 puntos y acariciar la salvación tras 10 partidos sin conocer la derrota en casa
Por su parte, el capitán del Villa de Santa Brígida, Pablo Álvarez, reconoció que la “ansiedad” generada por los seis partidos sin saborear victoria alguna por parte de los satauteños, algo que está “pasándonos factura”
El técnico del Unión Viera, Ángel Luis Camacho, alabó el rendimiento de su plantilla en esta segunda vuelta del torneo, así como la paciencia de la dirección deportiva del club en los momentos más delicados del equipo rojinegro, ya que según el estratega, “hemos pasado de ser últimos en la tabla en el mes de diciembre para ahora acariciar la permanencia a falta de cinco jornadas. Ese es un dato más que revelador que te dice del gran mérito que ha tenido este equipo en su trabajo”.
En este sentido, el Unión Viera alcanzó el farolillo rojo en el presente ejercicio, sumando en la primera vuelta 15 puntos. Ante esa tesitura, tanto el club como el propio cuerpo técnico inició una importante reestructuración a mitad de torneo que despertó la catarsis necesaria. Basta con decir que en esta segunda vuelta ya acumula 27 puntos, muy cerca de duplicar los números de 2016.
Por si fuera poco, la escuadra rojinegra no conoce la derrota en casa desde el pasado 22 de octubre (0-1 ante el Marino), lo que supone casi seis meses acumulando triunfos ante su afición.
“Estamos en una excelente situación. Algunos nos dicen que con los 42 puntos actuales ya tenemos el objetivo, pero matemáticamente no está conseguido. Con 45 estaríamos ya tranquilos, aunque soy consciente que, en años anteriores, es difícil que los equipos que luchan por la permanencia encadenen cuatro o cinco triunfos en las últimas cinco jornadas. Tres es aún posible, por eso no lanzamos las campanas al vuelo aún”, reflexionó el entrenador natural de Buenavista del Norte.
La victoria ante el Villa de Santa Brígida (1-0), uno de los favoritos de la categoría, ha propiciado este cambio de signo en un momento propicio para él: “Era uno de los tres partidos más difíciles que nos quedaban en casa. Creo que hemos estado muy bien, nos han generado poco pero hay que decir que el Villa siempre es un rival al que le cuesta meter goles”.
Pablo Álvarez (Villa): “Esta ansiedad nos está pasando factura”
Por su parte, y pese al colchón de cinco puntos que aún disfruta, el capitán del Villa, Pablo Álvarez, reconoció el estado de ansiedad existente en la plantilla, que ya acumula seis partidos sin conocer la victoria, un dato que “no está pasando factura”.
“No somos de pegar la pelota arriba en juego vertical, pero ahora nos está faltando tenerla un poco más y hacer más combinaciones. Ellos nos marcaron un buen gol y no pudimos sumar ante el Viera”, explicó.
En su opinión, “no nos confiamos en el colchón de puntos, ya que nuestro objetivo es firmar cuanto antes la Liguilla de ascenso, pero no ha sido así. Habrá que reflexionar al respecto y hay que ganar ahora como sea, como si hay que juntar líneas y jugar algo más feo”, concluyó.































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.111