Yo, para ser feliz, en Botija, quería un tractor amarillo como el que estoy conduciendo, que es especial, ¡y ya lo tengo!
Dispone de una pala mágica que convierte la basura, botellas, neumáticos, plásticos, neveras, colchones, muebles, cascotes y todo lo que hay por ahí tirado en millo para alimentar a las más de mil cabras y ovejas que habitan en la zona.
Tengo trabajo para rato, pero me lo voy a pasar muy bien pensando en lo bonita que se va a quedar mi querida Botija tras el cambio.



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4