Sopa de parlanchines
Que la soberbia era un síntoma característico del Gobierno todos teníamos de ello constancia pero, de lo que carecíamos aún de suficientes datos como para mencionarlo es el de la jactancia derivada de su escalafón en el poder del Estado. Aquello definido como Constitución democrática ha pasado a ser tan solo un mero hecho de adorno a la galería por el que pasaremos a la historia de la degeneración de las libertades y el entramado político que supuso un cambio a la antigua usanza, conformando los tres poderes en uno solo capaz de regir con suficiente fuerza e instigar a sus mandos intermedios para confluir en el mismo sitio, la autosuficiencia sobre todas las cosas.
Si las leyes deben cambiar para sustentar el momento y no caldear los ánimos hasta que llegue la oportunidad de endosársela a la sociedad cuando menos lo espere, pues se guarda el proyecto de la Ley del Aborto y se manda reunir a una serie de adeptos a sus ideales con el pretexto de oponerse a tal decisión es decir, un timo. Que a los intereses de los amigos europeos del Sr. Rajoy les conviene darse el gustazo de ser hombres íntegros con la Justicia pues, a sacar a los presos que tanto daño nos han hecho de las cárceles y si podemos, darles el aviso previo por si acaso tenemos que volver a meterlos entre rejas no encontrarlos de inmediato; para esta cuestión, se cambian las Leyes dependiendo de por donde vengan los aires del peloteo.
Pero claro, ahora llega de improviso la jactancia a darnos una bofetada en el rostro con las declaraciones y documentos que demuestran lo contrario a lo que quieren hacernos ver. Cuando las donaciones a Cáritas suponen un esfuerzo notable para aquellos ciudadanos comprometidos y solidarios con la pobreza existente en nuestro país, está gentecilla austera que nos azota con los recortes viene a decir que los donativos a su partido se parecen como dos gotas de agua a los de las Ong's pues se utilizan para dar de comer a los menos afortunados, con las sobras del gotelé en las paredes de sus despachos.
Quien se creía algo de la honestidad y honradez de algunos personajes entre la formación política que rige el Gobierno de nuestro país creó que con estas ejemplaridades cambiará su perspectiva pero debemos estar alerta pues, por todos los lados nos vienen regalando promesas tan fútiles y livianas que con un golpe de aire desaparecen del mapa. Qué fácil es prometer a sabiendas de que el incumplimiento no afecta lo más mínimo a su conciencia y que difícil es dar cuando algunos tratan de engañar con el dinero aportado por algún interesado en desprenderse de ello.
Nos movemos en un pantanal repleto de arenas movedizas y material no reciclable sin una pequeña barcaza a la que subirnos para ponernos a salvo del deterioro en el que se está convirtiendo la sociedad española. A ambos lados de dicho entorno abundan cazadores furtivos apostados, expertos en calcular el momento propicio para lanzar sus armas contra unas presas de captura asequible sin gastar para ello demasiado tiempo ni recursos procedentes de unas donaciones sin freno legal con objetivo más que previsto en favorecer los deseos de algunos a costa de los derechos de la ciudadanía.
No se acaba en un suspiro con la corrupción política, por mucho que intenten confundirnos tras los ingresos en prisión de algunas cabezas de turco; no conseguirán lastrar la educación para volver inculta a la sociedad que les da lecciones de honestidad y, mientras nuestros jóvenes desempeñan con útiles reducidos y herramientas primitivas grandes avances en I+D+i, el plantel político abunda en un acelerado trámite por conseguir el liderazgo a costa de los de siempre.
¿Cambiarán las formas de hacer política y dedicarse de manera exhaustiva a la defensa de los ciudadanos? es una pregunta difícil que lleva añadida otra por respuesta ¿Cambiarán las leyes para ser cumplidas con la misma equidad por aquellos que se las salten? Lo que si sabemos con total certeza y seguridad es que el tiempo nos lo dirá en breve.




























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4