(104). LA BRISA DE LA BAHÍA. “La caja azul”, de José Antonio Ponseti

“La caja azul” se escucha al tiempo que se lee.

Juan FERRERA GIL Lunes, 12 de Diciembre de 2022 Tiempo de lectura:
La caja azul. Foto: Juan FERRERA GILLa caja azul. Foto: Juan FERRERA GIL

 

Leer a José Antonio Ponseti, La caja azul, Suma de Letras, Barcelona, 2022, es como si escucharas un programa de radio (por ejemplo, el que dirige desde hace años: SER Aventureros) porque la novela tiene el tono de quien corrige en voz alta, donde los tiempos de las oraciones están medidos, y de quien investiga desde la seriedad y el rigor. 

 

“La caja azul” se escucha al tiempo que se lee. No sé si es porque su autor es un reputado periodista radiofónico; en cualquier caso, su obra ha volado entre nuestras manos, donde el gesto de abrir y cerrar el libro se ha igualado a cuando encendemos la radio que vive en la mesa de la cocina o el transistor de la noche, que nos acompaña en el sueño, a veces, desvelado. Y entonces surge la voz de Ponseti hablando con sus amigos de manera abierta y sincera. ¡Qué misterio el de la radio! 

 

Pero volvamos a esta su segunda novela. En ella, tras la lectura, este lector puede apreciar dos tipos de prosa: una de ellas parece mostrarse rápida y directa; y otra, al menos tenemos esa sensación, se ha ido alargando, tal vez, innecesariamente: parece que el autor ha dilatado más de lo permitido el final trágico de lo que aconteció a su familia. En cualquier caso, es una historia contada desde el mismo dolor de la imaginación, donde, incluso hasta su nombre habla de sus antepasados familiares: acaso siempre sea así. Y creemos que es una manera de estar siempre en el mundo las mismas personas, aunque ya se hayan ido. Pero, efectivamente, nada se ha alargado: es la intención del autor al querer provocar en el lector lentitud, cotidianidad y que la guerra, a pesar de su dolor, se toma su tiempo con el fin de agudizarlo.

 

Y todo esto viene a cuento porque José Antonio Ponseti ha estrujado parte de la historia de su familia e imaginado, con extremado acierto, el dolor que provocó un triste enfrentamiento y que muchos años después sigue despertando recelos, silencios y miedos. Y, la verdad, eso no es normal. Por eso, José Antonio Ponseti se ha puesto a imaginar y escribir. Y lo ha hecho con demostrado criterio: así “vivieron” los que tuvieron que luchar en una contienda que ni siquiera llegaron a comprender.

 

Luego, en los capítulos finales, Ponseti retoma el tono del principio de la obra como para que descendamos suavemente a la realidad actual. José Antonio Ponseti, tras una ardua investigación, ha dejado plasmado “una nueva caja azul” que no solo esconde unas vidas intensas, sino que adivinamos que hay otras muchas “cajas azules” que esparcidas, tal vez olvidadas, se reparten por todo el país.

 

Y celebramos “otra novela sobre la Guerra Civil”: solo así superaremos el grave conflicto traumático que ochenta años después despierta tantos recelos.

 

Por eso le damos la bienvenida.

(enseñARTE, 65)

Juan FERRERA GIL

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