Este jueves falleció Miguel Rodríguez, medalla de plata de la ciudad de Gáldar, y sacristán de la iglesia de Santiago durante más de cuarenta años.
Desde pequeño, la iglesia de Santiago fue importante para Miguel Rodríguez, y por eso en 1980, atendiendo la petición n del entonces párroco, Antonio Perera, empezó a ejercer como sacristán.
Era habitual ver a Miguel Rodríguez abriendo la iglesia, cerrándola, preparándolo todo para misas, bodas, entierros y bautizos, siempre pendiente para que todo estuviera en orden.
Era feliz en el campanario del templo y por eso no le importaba subir cada 31 de diciembre para tocar las campanas y recibir al nuevo año.
Miguel Rodríguez era hombre sencillo, parco en palabras, pero con un corazón enorme, y para siempre será el sacristán de la iglesia de Santiago.
Su capilla ardiente está instalada en el tanatorio de San Isidro, y su sepelio tendrá lugar este viernes, 21 de octubre a las doce del mediodía, desde el tanatorio a la iglesia de Santiago donde tendrá lugar la misa, y desde allí al cementerio de San Isidro.
Desde aquí trasladamos nuestras sentidas condolencias a toda su familia.
































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