Desnúdame al volar
Soñé muchas veces con la posibilidad de hacerlo. Al despertar reconocía que no había sido más que un sueño y un extraño dolor de espalda me acompañaba todo el día.
Y cada noche, al irme a la cama, pedía que se repitiera aquel sueño, como si fuese una letanía
El sueño se repitió durante años.
Y una noche descubrí que lo que yo creía dormir era el verdadero despertar.
No sabía cómo, pero necesitaba desplegar mis alas, volar y ser libre.
Tuve la certeza de desnudarme al volar, desproveerme de pesos, ataduras y vestimentas que me lo impedían.
Y apareciste tú, provisto de todo lo necesario para hacerlo posible, tú y mi deseo de alzar el vuelo.
Desnudo, volabas. Con muchísima alegría, te admiré.
Entonces sonreíste, me desnudaste y yo también volé.
Victoria Bernal





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.152