Andrea Abreu López (Icod de los Vinos, Tenerife, 1995) es escritora y periodista. Con la publicación de Panza de burro, la revista Granda la seleccionó como una de las veinticinco mejores escritoras de su generación. Estudió Periodismo en la Universidad de La Laguna y en 2017 se trasladó a Madrid para cursar el máster el Periodismo Cultural y Nuevas Tendencias de la Universidad Rey Juan Carlos. Ha publicado poesías en varias revistas.
Panza de burro, su primera novela, está escrita en un lenguaje llano y directo que, con el vocabulario canario y su fonética, describe con naturalidad la vida rural y real de las Islas. Narra la amistad de dos niñas en el momento del paso de la niñez a la adolescencia, en el que las influencias del mundo adulto están muy presentes.
El libro no es una bonita fábula que narra una infancia feliz y una amistad perfecta; al contrario, me parece una novela bastante dura, que trata sobre el abandono, los abusos, los trastornos, las desigualdades sociales… De hecho, la amistad que tienen las protagonistas no es nada tierna o lo que comúnmente llamaríamos infantil, ya que se basa, más bien, en la dominación de una sobre la otra: Isora reproduce todo lo que ve en casa y maltrata a Shit, mientras que esta es mucho más insegura y prefiere ser dominada a estar sola.
Bajo mi punto de vista, Andrea Abreu refleja muy bien la vida en los pueblos canarios y trata de mostrar la otra cara de los grandes destinos turísticos europeos con esa explotación de los que trabajan en el sector turístico, como los padres de Shit, quien se ve afectada por el auge turístico que hay en la isla, ya que no le permite estar con sus progenitores, que pasan todo el día limpiando y construyendo para los extranjeros.
También debo mencionar la forma de narrar desde la voz de una niña canaria, que a veces resulta graciosa y original por su manera de expresarse y pronunciar las palabras (y por la forma de escribirse, no normativa), y otras veces se llega a sentir tan cercana que parece que una formara parte de la historia; en parte por la empatía que sentimos con Shit, que no deja de ser una niña que piensa y actúa de manera natural e inocente.
Personalmente, el libro me parece fabuloso. Me enganchó por su originalidad y lo recomendaría a cualquier persona, pero especialmente a las que tienen ganas de leer novelas diferentes, porque esta es claramente la más especial que he leído.
Por otro lado, la charla que mantuvimos con Andrea me resultó muy interesante pues pude conocer la perspectiva desde la que ella quiso enfocar el libro, además de algunas curiosidades sobre el proceso creativo y los problemas que tuvo a la hora de redactarlo. Me llamó la atención lo cercana y espontánea que fue, porque estoy acostumbrada a esos escritores serios que usan un lenguaje muy culto y siempre tienen respuestas preparadas para todo. Pero, al contrario que la inmensa mayoría, Andrea Abreu fue una más entre nosotros y creamos un ambiente acogedor.
No tengo nada negativo respecto a la charla, me pareció que fuimos un público bastante activo y respetuoso; y además Andrea estuvo espectacular, pues fue sincera y nos aclaró todas nuestras dudas y curiosidades.
Este proyecto que lleva el centro con el ayuntamiento de Moya me ha motivado a leer este magnífico libro, así que agradezco enormemente la visita y esta propuesta innovadora incentiva la lectura.
Por su parte, gracias a este libro extravagante (en el mejor sentido de la palabra), Sandra González Reina llevó a cabo una exposición de sus obras inspiradas en la novela. Me pareció fascinante la imaginación y la creatividad de Sandra para realizar los dibujos, cómo logró de una manera tan simple transmitir tanto. Su creación era bastante sencilla, ya que los ojos no estaban definidos y los cuerpos solo tenían líneas de contorno sin sombras. El fondo de color negro fue elegido para dar protagonismo a las chicas y poder centrarse en la acción que desempeñan. Personalmente me parece una exposición básica y sin muchas complicaciones, pero que representa al cien por cien la estética del libro y lo que este quiere hacer llegar.
Con respecto a las escenas escogidas para hacerlas imágenes, no eran las que me habían parecido más importantes y llamativas, pero al verlas expuestas concluí que eran una muy buena síntesis de la novela, sin dejar atrás los detalles.
Que pudiésemos contar con la visita de la autora de Panza de burro, Andrea Abreu, y con la exposición de Sandra González me parece, en definitiva, de enorme interés puesto que, al contar con este tipo de material artístico, se fomenta nuestra propia creatividad.
1.º A BACHILLERATO
– Eva Ruano: considero que es una novela que, por su contenido, atrae mucho más al público juvenil debido al lenguaje que utiliza, pues bastantes de esos lectores se podrán sentir identificados. Por otra parte, la charla que nos ofreció, a pesar de que se me hizo muy corta, disponía de bastante contenido.
– Rocío García: tener a la autora de una novela tan importante y tan vendida así, tan cerca, y poder hablar con ella no es algo que se pueda hacer todos los días, por lo que me siento muy afortunada de haber tenido esta oportunidad.
Por otro lado, en la exposición de Sandra González la artista utilizaba únicamente los colores blanco y negro, que generan dramatismo y normalmente estamos acostumbrados a ver una obra con otra gama visual. Además, tiene una forma peculiar de dibujar, solo hace un ojo a los personajes, no añade demasiados detalles, algo que me parece subrayable, sobre todo porque nunca había contemplado algo parecido. Es ese estilo lo que destaca en un artista, y el de Sandra es sobre todo original.
– Juliette Arrufat: me pareció muy interesante la visita –previa a la de Abreu– de Sandra González pues, al escucharla, me hizo ver motivos que no fui capaz de entender cuando leí Panza de burro. Además, sus dibujos me resultaron innovadores, por ejemplo el que pone juntos a los personajes Isora, la narradora y Juanito jugando a las muñecas pues las siluetas no presentan diferencias, todas son iguales, queriendo así expresar y reivindicar que hombres y mujeres somos iguales, que no hay diferencias entre géneros y que no deberíamos asignar tareas a cada uno, porque todos podemos elegir nuestra propia tarea.
La novela me ha producido una enorme satisfacción, me cautivó desde el principio, me enganchó ver cómo la escritora Andrea Abreu se expresaba en el libro y escribía las vidas de esas dos niñas.
– Óscar Jiménez: este proyecto lleva haciéndose en nuestro centro desde hace ya varios años, y cuenta con la ayuda indispensable de la Biblioteca Municipal de Moya, que nos facilita el libro y la charla con la autora. Me parece un proyecto fantástico que debería seguir en marcha durante muchos años.
– Yraya del Rosario: En general me gustó la exposición de Sandra González porque cada cuadro es representado de una manera bastante llamativa, aunque –al estar con un fondo negro y las siluetas de color blanco– me transmitía melancolía y desasosiego.
1.º B BACHILLERATO
– Alejandra Marrero: La visita de Andrea Abreu me pareció interesante y, en cierto modo, me abrió los ojos. Percibí que tiene los pies en la tierra, y tenerla aquí ha sido un privilegio y una ventaja para aprender sobre el mundo de la literatura, especialmente cuando el éxito viene de frente y a tan poca edad. He podido ver, y no sabía, que crear un libro, y que tenga éxito, no es tan fácil… Pasar por el mundo de las críticas, el que no se te suba a la cabeza, el cambio drástico del modo de vida, enfrentarse a eso de cara y sin miedo, es mucho peor. Cara al libro, ella lo ha conseguido desarrollar bien, y llega al objetivo que pretendía. Aparte, es el primer libro que amo-odio pues me he sentido incómoda leyéndolo, y había partes que no me gustaban, como puede pasar con cualquier obra; pero a la misma vez he reflexionado muchísimo, he dado muchas vueltas de hoja y eso me gusta mucho de un libro.
– Dara Arencibia: con respecto al encuentro y la exposición de Sandra González Reina, creo que ha sido un complemento añadido que nos ha hecho tener aún más claro aspectos del libro. La simplicidad de sus dibujos muestra la simplicidad del principio de etapa de la sexualidad en la adolescencia… Incluir el fragmento de página que coincide con la imagen creo que ha sido fundamental, ya que en algunas está claro pero en otras hace falta de su apoyo para comprender mejor la transmisión del mensaje del dibujo.
– Nerea Díaz: para el encuentro con Andrea Abreu no tenía muchas expectativas, pensé que sería una charla banal y sin interés. Al discurrir, su forma de hablar, de expresarse y su vocabulario consiguieron captar mi completa atención. Sus respuestas a nuestras preguntas fueron más enfocadas a la vida real y a lo que nos rodea, y eso me hizo sentirme mucho más parte de la charla, y más cómoda. Me resultó muy interesante escuchar el proceso de escritura de su obra, la planificación, los obstáculos…
Ainara Falcón y alumnado de 1.º de Bachillerato































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