En la noche del viernes, 4 de marzo, y en la Plaza de la Constitución, Arucas dijo en silencio “No a la guerra”.
En el acto, organizado por la Asociación Cultural SALSIPUEDES, congregó a un nutrido grupo que se manifestó en contra de la desigual guerra contra Ucrania llevada a cabo por un desnortado Putin.
La trompeta de Sebastián Gil, músico recién llegado de Ucrania, puso la nota musical al acto que, desde el silencio, se convirtió en un poderoso grito por la Paz.
Difícil se nos hace entender esta nueva situación. Que a estas alturas los conflictos se diriman con una guerra es todo un síntoma de que el ser humano no ha entendido nada. Y qué fácil resulta para algunos dirigentes disponer de la vida de los demás: está claro que no hemos aprendido nada de la Historia.
Sin embargo, desde una pequeña ciudad como Arucas, el silencio se adueñó de la fría noche y su calor llegó a Ucrania, que, desgraciadamente, vive momentos oscuros y medievales. ¡Quién nos iba a decir que después de esta pandemia una guerra desigual e inútil volvería a las calles de las ciudades.
Al menos, desde el norte de Gran Canaria, hemos dicho, alto, fuerte y en silencio:
¡¡NO A LA GUERRA!!
Juan FERRERA GIL


































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