Está claro que la perspectiva es una manera de ver y opinar.
Mirar desde el punto de vista que ofrece la imagen viene a ser algo así como alongarse poco a poco, donde la fachada de la iglesia actúa como un referente constante; no solo resulta una pared infranqueable sino que, a través del tiempo, presenta una completa miscelánea, como si una macedonia de frutas variadas fuera, de criterios y pareceres que, en cualquier caso, confluye en un objetivo común. Sin embargo, en el lado izquierdo de la imagen, queda una parte de la ciudad que mira hacia la luz y hacia la Montaña, tal vez el punto más alto de la ciudad.
Las azoteas, con su decoración constante de sempiternos bidones, salpicadas de tejados, parecen hablar de un tiempo detenido y de un punto de vista, en principio, distante de la calle, que se adivina entreverada de sombras en el sol que quiere abrirse paso: cuando eso suceda, su luz se extenderá por toda la ciudad.
Y ofrecerá, como en las romerías de San Juan, una mirada renovada.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27