“La muralla, al principio, nos protegió de las tentaciones incesantes y de los rechazos que nuestra relación provocaba.
Supimos aguantar unos años; acaso, los mejores. Luego todo fue cambiando al tiempo que nuestra relación se resintió por mor del trabajo. Así que las nuevas amistades laborales, en un principio, fueron recibidas con expectación. Hasta que todo se precipitó y la muralla, antes tan protectora, desbarató nuestros iniciales planes de convivencia y se convirtió en un obstáculo infranqueable. Antes de romper nuestros deseos, y nuestros años, optamos por la discreción y por el cuidado de las palabras. ¡No sé cómo logramos hacernos el menos daño posible! Y para ello las palabras elegidas aliviaron el desamor y el desencuentro.
Y, así, la muralla ha quedado como símbolo de nuestra tristeza. Y ahí sigue.”






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220