De pronto me encuentro echando de menos un mensaje tuyo.
Sin saber por qué, después de tanto tiempo, echo de menos tus mensajes dándome los buenos días.
No puedo evitar martirizarme pensando ¿qué hubiera pasado si...?
Si yo no hubiera tenido miedo a sentir.
Si no hubiera estado atada a una relación sin futuro, a una persona que nunca ha intentando hacerme sentir tan bien como tú lo hacías.
Si yo hubiera acudido a aquella cita.
Si no hubiera ocultado las sonrisas que me provocabas con tus tonterías.
Si el miedo a lo desconocido no hubiera bloqueado mis otras sensaciones.
Si....la lista es larga, demasiado larga.
Hoy me encuentro añorando las largas charlas hasta la madrugada, tu voz y la forma en la que me llamabas, y me hacías sentir, princesa.
Hoy me siento extraña, me siento triste y al mismo tiempo inspirada.
Siento que tal vez me equivoqué.
Dejé pasar un tren por esperar a aquel que se cree el amor de mi vida.
Aquel que puede ser un café compartido, una charla no escuchada.
O un butaca vacía a mi lado en el cine.
Siento que todo hubiera sido diferente si él no me hubiera atado, si yo hubiera dejado que entraras de lleno en mi vida.
Siento que...lo siento y no puedo expresarlo de otra manera.
Lo siento.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27