Nunca es tarde
Tras ya haber transcurrido un tiempo de confinamiento, que contamos por el número de prórrogas del estado de alarma, llegaron los plátanos a los escolares de la Comunidad Autónoma de Madrid. No a todos, está claro, solo a aquellos que ya venían recibiendo los menús que pusiese en marcha la citada comunidad. Después de iniciado el confinamiento, tras conocerse la situación y según informan los medios, se les ofertó dicha fruta por parte de las entidades exportadoras de plátanos. Según nos cuentan, dificultades de las empresas adjudicatarias para recogerlos, dio como resultado que no se les incluyese en los menús. Lástima, quizá hubiese minimizado los efectos perversos de los mismos. Ni una ni otra de las empresas, según aducen, contaban con los medios para acercarse a recogerlos. Extraño, que quienes tenían medios para llevar a los domicilios los menús, tuviesen dificultades para ir por ellos. Admitamos la disculpa, aunque nos cueste trabajo hacernos una idea. Seguramente, la propia maquinaria de la comunidad, tampoco fue capaz.
Como referí antes, tanto tiempo ha transcurrido, que ya lo contamos por el número de prórrogas que solicita el Gobierno al Congreso. Sobre todo, porque en cada una de las ocasiones, sus señorías, conocedoras de lo habido y por haber, montan una notable algarabía. Da gusto oírles, cuánto saben de todo. Sobre todo, unas lenguas más que otras, cuánta facilidad para insultar. Recopilar medias verdades —que suelen ser mentiras a tiempo parcial— para sin ningún pudor lanzar una andanada de majaderías con espurios objetivos. No se detecta, en esas extensas peroratas, soluciones para la crisis sanitaria actual. Sin embargo, se escuchan y les escuchan, con eso les basta. Quizá sea ese el objetivo, apuntarse a la ganancia del pescador en el río revuelto de la pandemia. Que la gente suele ser olvidadiza, y las mentiras fluyen con tanta rapidez, que casi nadie tiene tiempo de detenerse a comprobar la veracidad de lo expuesto. Ya sabemos «En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira; / todo es según el color / del cristal con que se mira.», que lo escribiese Campoamor, también con una dilatada carrera política en el Palacio del Congreso. Quizá quedase grabado en sus paredes —como el impacto de las balas del golpista frustrado en el techo— la citada estrofa. De tal modo, que toda persona interviniente la hace suya.
En la última de las prórrogas —de momento—, las cosas se pusieron difíciles. Sea por uno u otro motivo, quienes vieron en los estados de alarma el instrumento para lograr el distanciamiento físico, ya no lo tuvieron tan claro. Las reticencias, en algunos casos interesadas, fueron aflorando con anterioridad incluso a la celebración del pleno parlamentario. La política hizo acto de presencia, quizá también confinada por el coronavirus, para convencer a quienes planteaban dificultades para votar de modo afirmativo. Al menos para lograr el trámite, que finalmente se alcanzó. Como la política, ese juego de toma y daca, se volviese a ser una realidad —al menos momentáneamente—, pudimos comprobar cómo Cs mostró su distanciamiento de la tríada de Colón. Mientras los otros dos manifestaron el más rancio discurso de la derecha extrema, la recién elegida presidenta de aquella organización, aparentó un comportamiento distante al de los otros componentes de la foto. Cierto, nada sale gratis o no, pues le costó la pérdida de afiliación de uno de los miembros destacados del partido. Que supongo tampoco se pierda mucho, pues por su comportamiento anterior, puede acabar en cualquier otra formación. Al tiempo. Como nunca es tarde para cambiar, hemos visto recientes cambios de actitud, que no sé cuánta vigencia van a tener. Ya nos irá mostrando el paso del tiempo cómo evolucionan.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.133