Las cantoneras singulares son hitos geográficos
Afirman que no se puede entender la obra hidráulica aislada. Así pues, la relevancia de unas cantoneras portentosas no debe entenderse, exclusivamente, desde el campo de la técnica, sino de su relación con el territorio y su historia. En Gáldar, el municipio de los mil estanques, y en el resto de Gran Canaria, las cantoneras son las construcciones que unen la captación, el almacenamiento y el trasvase del agua hasta las fincas. Los agricultores decidieron hincarlas ahí hace mucho tiempo, en un pacto con el territorio agrícola, pero el urbanita móvil no siente emoción al contemplarlas. Ni siquiera las cantoneras enormes, descomunales y abrumadoras, monumentos de ingeniería con valor estético, simbólico y científico.
Aunque hay miles de obras hidráulicas en Gran Canaria, siempre hay unas que tienen más interés patrimonial que otras. Por tanto, la cuestión está en saber comprender el carácter monumental y el valor de antigüedad que tienen las cantoneras, las grandes presas, los estanques, las conducciones, los agujeros, las minas, las galerías y lo demás. Sabemos que por decisión de los arqueólogos no hay ni una sola obra hidráulica en la isla que haya sido declarada Bien de Interés Cultural, porque dicen que nuestras estructuras hidráulicas no ostentan valores sobresalientes de carácter histórico, artístico, etnográfico, documental, paisajístico, industrial, científico o técnico. Y ahora los arqueólogos también nos han dejado claro que los Catálogos de Protección Municipal no sirven para conservar los hitos geográficos de carácter hidráulico de Gran Canaria.
Ahora bien: no me sorprende que los niños de las décadas verdes del sXX, cuando nuestras fincas generaban asombro a propios y extraños, tengan hoy una actitud activa en la defensa, cuidado y conservación de la ubicación histórica de las cantoneras anteriores a la calle Drago en el pueblo de Gáldar. Lo que me sorprende es la indiferencia de los ecologistas que estos días sólo defienden el Pinar de Tamadaba, frente a la eliminación de las antiquísimas cantoneras de su lugar histórico.
En Gran Canaria hace tiempo que para construir hay que destruir vegas agrícolas (Gáldar y Arucas), estanques antiguos (Estanque de los Ingleses en Gáldar), cantoneras de extraordinario valor patrimonial, y todo lo demás de aquella antigua Agricultura.
Por último, afirman que la ingeniería del pasado es una importante fuente de riqueza, pero en el territorio de los mil estanques el arte de lo posible está bajo el signo de la destrucción, al eliminar nuestro legado del pasado para crear más territorio urbano. Con esto está dicho todo.
Expresión personal.





























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