“Cuando comprendí que la realidad se distorsionaba, ya me había convertido en un número más de la lista de parados.
Había pasado a otra vida en un abrir y cerrar de ojos: me vi en otro ejército que solo vivía en los cristales de los comercios y en los espejos de las calles. Al sentirme en otra dimensión, como si fuera un fósil petrificado, no solo se agrió el carácter, sino que la huida se convirtió en mi único objetivo de campaña: huir de todo y de todos. Así que cuando paseaba por las calles de toda la vida, convertidas en callejones que me llevaban a ninguna parte, solo me hacía visible en los cristales de los escaparates, de los que nunca llegué a averiguar qué vendían. La nueva realidad distorsionada que se instaló en mi vida no solo me apartó de la realidad verdadera, sino que, al transformarme en un simple número, ya no necesité disfraces.
Y la hipocresía anidó en mi carácter.”





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27