Cuando los expertos, los que están al pie del cañón dicen que el incendio que está devorando las medianías norteñas y otra vez la cumbre, es imparable, no hay palabras. Tristeza, impotencia, dolor, al ver como un fuego tiene vida propia, que sabe por donde quiere caminar, y que contando con medios, no se le puede frenar. De una vez por todas deberíamos aprender la lección y hacer las cosas como se tienen que hacer.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.111