Guía de Gran Canaria, no merece seguir siendo la gran olvidada

Opinion

juandavilagarcia1Ni es una “-entelequia ni un sofisma-“, ni tan siquiera un sueño trasnochado de un –patriota-, que ve como cada día que pasa su querido pueblo, se sigue hundiendo cada vez más en ese –lodosal- que parece no tener fin, propiciado por unos gobernantes –inadecuados-, que lamentablemente no se implican, al menos, en hacer resurgir la grandeza que siempre ostentó, admirado, y en algunos casos hasta copiado por otros, que no alcanzaban ha –visualizar-, las virtudes y la nobleza que acreditaban las mayoría de sus moradores, implicados desde siempre en la práctica de las artes más sublimes, culturales, teatrales, musicales, folclóricas, que hacían que fuera –la meca- de todo este tipo de cosas, que evidenciaron muchos de sus “-hijos-“ en cuantos lugares del –mundo-, expusieron su constatada sabiduría.

A principios del siglo XX al menos tres guiénses triunfaron, dado su enorme virtuosismo musical, dos eran tocadores de la guitarra y el laúd respectivamente y el tercero se acreditó como un gran –tanguista-, al que se llego a comparar con Carlos Gardel y Hugo del Carril. Existen pruebas documentadas que acreditan la valía de estos –personajes-, notas de prensa, alabando la labor instrumentistas de los dos primeros, en sus diferentes actuaciones en los teatros más renombrados de centro américa y sur américa, así como discos grabados por este interprete de tangos y milongas, al más puro estilo –porteño-.

Han tenido que transcurrir muchos años, desde que estos guiénse llevaran a cabo la –gestas- citadas, para surgiera una nueva figura también “-guiénse-“, en este caso conocido en todo el mundo, como es la de nuestro estimado y querido paisano, Braulio Antonio García Bautista, cantautor de unas obras de un gran valor didáctico y sentimental, dada su hermosas y acertadas letras, así como las melodías y los ritmos que le imprime a las mismas.

Sin embargo en la actualidad nadie mira hacía nuestra querida ciudad, famosa por sus variados acontecimientos entonces, y sus lugares dignos de ser visitados, hoy obviados por las –instituciones gubernamentales que rigen la isla y la región-. Es obvio que Guía, como se lee en su escudo heráldico ha dejado de ser, “-la estrella norte y guía de gran canaria-“.

Sus fiestas eran las que más destacaban después de las que se celebraban en Las Palmas, la semana Santa, la del Queso, el Corpus, las de la Patrona la Santísima Virgen, la votiva de las Marías con su “-grandilocuente rama-“, la más antigua de la isla, y ahora adornada con una Romería que cada año que pasa va adquiriendo bastante más notoriedad, lo que hace que cada vez más gente visite nuestro pueblo en esas fechas.

Los extraordinarios conciertos que tenían lugar durante las Fiestas Patronales, donde la Banda Militar del Regimiento Infantería 50 dirigida por el Comandante Don José Moya, la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria dirigida por Don Gabriel Rodo, la Orquesta Pulso y Púa del Real Club Victoria (entre sus más de sesenta componentes cuatro eran de Guía y uno de Gáldar) dirigida por Don Luis Prieto García, la Orquesta Sacra Las Palmas, formada por estos eximios músicos los señores, Agustín Conch violín, Rafael Jaímez chelo, Luis Prieto (ya citado órgano), los guiénses Ignacio Ossorio y Manolo Moreno (ambos de la sagas guiénses de los Dávila-Ossorio), trombón de pistones y clarinete respectivamente, este último director de la Orquesta.

La noche de San Roque el –glamour fiestero folclórico-, lo ponían, las Rondalla Hesperides de La Laguna, ganadora de innumerables Premios Internacionales Europeos, la anfitriona Tirma-Guiénse y finalmente la Princesa Guayarmina.

Para que cuanto manifiesto tenga un mayor protagonismo, recordar a Néstor Álamo, otro paisano insigne, compositor de una cantidad de innumerables obras, orientadas a hacer realidad el conocimiento del –tipismo- de todo lo grancanario, y que Mari Sánchez y los Bandamas en sus actuaciones dieron a conocer mundialmente.

Siguiendo con los eventos que se celebraban en nuestro pueblo, especialmente para las Fiestas Mayores en honor a la Santísima Virgen, recordar los insignes Juegos Florales, que se iniciaron en 1955 y desaparecieron como por –ensalmo- en 1996. En estas fiestas de arte como eran denominadas en Tenerife, pugnaban una serie de –poetas- por obtener el máximo galardón que era “-la Flor Natural (primer premio), o los otros dos que se otorgaban, como era La Eglantina de Oro (segundo premio) o La Viola de Oro (que era el tercero), además los ganadores recibían una cantidad de dinero en metálico.

En estos Juegos Florales, mientras se celebraron le dieron a nuestro pueblo una –inigualable prosapia-, asistiendo eminentes poetas de fama reconocida, donde sus –mantenedores- o maestros de ceremonias, eran los más famosos intelectuales nacionales de la época.

Me gustaría recordar algunos de estos prebostes que ejercieron como tales: Don Juan Alonso Vega, presbítero y Canónigo Magistral de Canarias, Don Juan Rodríguez Doreste, político, alcalde de Las Palmas, Don Juan Marrero Portugues, Director General de la Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria, Don Gabriel de Armas Medina, abogado y escritor, Don Ricardo de la Cierva y Hoces, Ministro del Cultura del Gobierno de España, Don Jorge Rodríguez Padrón, catedrático de Literatura, Don Francisco Rubio Royo, Rector Magnifico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

“-Fueron galardonados en el apartado poético, los señores: Don Luis Benítez Inglot, Don Juan del Río Ayala, Don Juan Millares Carlo, Don Sebastián Sosa Álamo (de Agaete), Don Cipriano Acosta Navarro, Don Sebastián Monzón Suárez (de Gáldar), Don Víctor Rodríguez Jiménez, Don Carlos Acosta García, Don José Félix Navarro Martín, etcétera-“.

Me gustaría citar a las que se erigieron como Reinas de todos estos Juegos Florales, a las cuales conocí personalmente, e incluso algunas de ellas casi –recién nacidas-, que con el paso de tiempo adquirieron una notoria –belleza-, lo que hizo posible tan digna elección.

“-Señoritas Delia Amparo Estévez Guerra (1955), Celia María Domínguez Sosa (1962), Beatriz Coronado Fernández (1970), María Isabel Morera Padilla (1973), Josefa Aguilar Moreno (1980), Lourdes Sosa Álamo (1990), Ainoha Saavedra Domínguez (1996)-“.

Me gustaría citar algo que ocurrió en el año 1935, donde, Don Cristóbal García Ossorio, insigne músico y artesano, a la sazón, Director de un grupo musical existente en Guía, recibió un escrito del Ayuntamiento de nuestro pueblo, donde se le agradecía la actuación de este grupo, rogándole lo hiciera extensivo al resto de los componentes del mismo, por su desinteresada participación en la “-Fiesta de la Flor-“, algo que me ha hecho pensar, que tal vez pudiera existir una correlación entre esta fiesta y los Juegos Florales, los cuales se iniciaron veinte años después de la citada como –fiesta de la flor-.

Es evidente que si comparamos cuanto he citado, relacionado, con lo que fue Guía, y en lo que se ha convertido, tengo que decir que los que vivimos aquella en época no reconocemos a nuestra ciudad actual, donde se ha instalado la decadencia más imperiosa, que ha propiciado el cierre de comercios, restaurantes, donde sus calles se observan -vacías constantemente-, luciendo como si fuera un pueblo –fantasma-, aparentemente hasta la vida ha dejado de existir, al menos es la sensación que nos da, cuando nos acercamos al mismo a ver a la Santísima Virgen, ya que es el único –nexo que nos une-.

Creo que en el resurgimiento de Guía, se me antoja algo inalcanzable, la muerte en -sentido figurado- de nuestro pueblo ha adquirido unos tintes totalmente –ruinosos-, reparar tanto daño es imposible.

Somos muchos los hijos de Guía que nos hemos alejado de nuestro pueblo por motivos –profesionales-, aunque la visitamos con bastante frecuencia, en mi caso he intentado hacer algo por el mismo, sin embargo tengo que decir que quienes lo –gobiernan- me han dado con la puerta en la cara, no aceptando ni tan siquiera reunirse conmigo.

Últimamente esa –obviedad- con que es tratado mi pueblo, se hace más lacerante, a la existencia de sus bellezas naturales heredadas de nuestros antepasados, en algunos casos se remontan al –mioceno- (1), ahora de una forma execrable el Cabido de Gran Canaria, en la relación de las grandes Presas existentes en la Isla, las ocho que siempre han sido patrimonio de nuestro pueblo ya no lo son, ya que las ubican en el Barranco de Gáldar-Moya, lamentable pero cierto.


(1).- División de la escala temporal geológica perteneciente al periodo –neógeno-, que se inició hace más de 23 y finalizó –hace- 5 millones de años respectivamente.


 


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