La luz del día que nace en el mes de junio, antes de que la panza de burro lo aburra, es tan única como lo fue el instante en que se tomó la imagen. Apenas un momento quedó atrapado para siempre y hoy lo regalamos a nuestros inteligentes lectores. El azul, el blanco, los adoquines y la sombra, que de todo tiene que haber, conforman no solo la Naturaleza atrapada en los macetones, sino que el conjunto todo es la vida misma: lo bueno y lo malo. Ya saben: el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor. Por eso el mar se adivina al fondo de la imagen, como indicando profundidad en el horizonte sin límites.




























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27