Algunas cosas sobre Canarias
Una. El PP atienta al PSOE
Los socialistas fueron indiscutibles vencedores en las elecciones al Parlamento de Canarias. Privaditos sus juicios, el éxito les da fuerza moral a los veinticinco diputados para intentar formar Gobierno. Pero una cosa es una cosa y otra bien distinta son dos cosas. CoATIción Canaria recurrirá a astucias, tretas y capacidades -las tiene y maneja- para echar por tierra las pretensiones del señor Torres pues, a fin de cuentas, veinticinco parlamentarios no son mayoría absoluta y se pueden conformar otras. Todo depende del libremercado: ley de oferta y demanda. (¿Me pregunta usted, estimado lector, por programas y promesas? )A la manera del inmortal personaje literario CC ha gobernado desde 1993 sin interrupción, no siempre como fuerza política más votada.
La brujería no es ciencia, pero la vieja puta Celestina (cito textualmente) consiguió la pasión juvenil de Melibea para Calixto: desde su laboratorio conjuró a Plutón, señor de la profundidad infernal. A la manera del inmortal personaje literario CC ha gobernado desde 1993 sin interrupción, no siempre como fuerza política más votada. Incluso el señor Rodríguez Rodríguez, don Román, fue presidente del Gobierno (1999-2003) por CC... y la hábil maniobra del señor Olarte Cullen -tal como este me contó un día- para colocar a un grancanario frente a la ambición tinerfeña.Tal iluminado pacto de progreso pergeñado por asamblearios y otras gentes de la progresía trasladó el poder absoluto a Tenerife
Y de CC formaron parte las llamadas “fuerzas progresistas” canarionas y majoreras tras sus inmediatas refundiciones, expulsados los demonios rojos a infernales abismos: fue la oportunidad del señor Hermoso Rojas, insularista (Agrupación Tinerfeña de Independientes) más que nacionalista, quien accedió a la presidencia tras el voto de censura (1993) al señor Saavedra Acevedo (PSOE).
Tal iluminado pacto de progreso pergeñado por asamblearios y otras gentes de la progresía trasladó el poder absoluto a Tenerife, donde se ha solidificado como la lava en Garachico tras la última erupción del Teide (1706). Así, los restantes presidentes (señores Martín Menis, Rivero Baute y Clavijo Batlle, áticos) Es llegado, pues, el momento de la incruenta revolución. Si no, CC seguiría gobernando para fieles y aduladores.ejercieron también omnímodos poderes apoyados por votos de unos, silencios de otros e intereses político-personales de todos (casi). Su añepa, “nunca abatida”, la sostienen durante veintinueve años... “y con tendencia a continuar”.
Es llegado, pues, el momento de la incruenta revolución. Si no, CC seguiría gobernando para fieles y aduladores. Es maquinaria perfectamente engrasada, ajena las más de las veces a los intereses de Canarias y en cuyas interioridades -ahí están las últimas sentencias de los tribunales tinerfeños de justicia- no todo ha sido provechoso para nuestra tierra. Y si pasara a la oposición tal cambio podría significar el desmoronamiento de anquilosados muros, como los de Quevedo (“de la carrera de la edad cansados”). Urge, por tanto, la renovación: echaría por tierra vicios, malsanas costumbres y feudalismos para que otros renueven y regeneren caducas estructuras.
En política no hay amigos, bien es cierto, pero tampoco inmolaciones: solo importa el poder (la oposición, leche cacharro).Tras la victoria, el PSOE no es rotundo en sus preferencias de pactos para gobernar (si CC lo deja). Ante tal inestabilidad emocional los ppopulares hacen la cama, como en el envite: le ofrecen la mayoría absoluta al señor Torres (¿a cambio de qué?). Pretensión del PP, por otra parte, absolutamente legítima: sería la única oportunidad de tocar poder pues, tal como van las cosas, muy difícil lo tiene en Canarias... si no imposible in aeternum. Por tal razón -súmense amor a la Patria, espíritu de sacrificio- se ofrece como relajante compañía durante cuatro años no ya en el Parlamento sino, incluso, en municipios donde Nueva Canarias gobierna: según leo en Canarias7, “La alianza entre ambos partidos, dicen, también dominaría cinco cabildos y ayuntamientos importantes”.
En política no hay amigos, bien es cierto, pero tampoco inmolaciones: solo importa el poder (la oposición, leche cacharro). Y el PSOE -acaso embriagado tras los éxitos entre abril y mayo (éxito no arrasador, por cierto)- quiere más y más y más, y lo tuyo y lo mío fueron amores de cuatrienios, pasiones venidas a menos, incluso hasta indiferencias: tal parecen pregonar sus públicas palabras (o escenificaciones, teatralizaciones, vaya usted a saber).
Obviamente debe pactar para controlar el Parlamento canario: es la obligatoriedad matemática. Pero tras cada grupo aspirante hay historias recientes, quizás comportamientos poco rectilíneos, actitudes más cercanas al allá que al acá. Por ejemplo: que Ciudadanos y PP formen Gobierno en Al-Ándalus con el visto bueno de VOX (sus votos, como todos, representan voluntades ciudadanas) ya traduce flexibilidades ideológicas ajenas a rigores y definiciones. Nunca la relación entre papeletas conseguidas y el número de señorías fue tan irracionalmente antidemocrática si aceptamos el irrefutable principio de que todos los votos tienen el mismo valor.El señor Casado, además, ofreció cargos a VOX (legítimo partido) en su hipotético gobierno dos días antes de las generales (abril). Y la primera campaña del PP me recordó, las más de las veces, el pensamiento impuesto en las aulas de Bachiller por pregoneros (no profesores) de Formación del Espíritu Nacional.
Otra. El inmenso (y desproporcionado) poder de los gomeros
CoATIción Canaria y PSOE compiten entre sí para conseguir el apoyo de los gomeros (Agrupación Socialista Gomera, ASG) presididos por el señor Curbelo: su decisión hacia uno u otro en el Parlamento de Canarias para la elección de presidente del Gobierno puede significar la llegada de los socialistas al poder (impacto mortal sobre CC) o su permanencia en la oposición y continuidad de CC a pesar de haber sido la segunda fuerza con cinco escaños menos.La voluntad de casi doscientos sesenta mil votantes del PSOE o ciento noventa y cinco mil de CC es prisionera de ASG. Y ya no solo la voluntad, sino el propio Gobierno.
Nunca la relación entre papeletas conseguidas y el número de señorías fue tan irracionalmente antidemocrática si aceptamos el irrefutable principio de que todos los votos tienen el mismo valor. Así, ASG consiguió tres escaños (mayo) con seis mil trescientos sufragios. Sin embargo, los sesenta y nueve mil logrados por Ciudadanos solo significaron dos cuando, proporcionalmente, tendría que elevarse a muchísimos más (se trata de una simple regla de tres, 1º de mi Bachillerato, once añitos). Y ya no digo Nueva Canarias: los ochenta mil quinientos votos, ¿a cuántos escaños equivaldrían? El sistema no funciona. Es absolutamente irregular.
Así está el señor Curbelo: se deja querer y reclama el reconocimiento de ASG como grupo parlamentario (beneficios económicos, de tiempo para las intervenciones…) y la presencia en el Gobierno canario. La voluntad de casi doscientos sesenta mil votantes del PSOE o ciento noventa y cinco mil de CC es prisionera de ASG. Y ya no solo la voluntad, sino el propio Gobierno.






























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