Uno de los que no llegó a tiempo a su comparecencia en el Parlamento, fue el vicepresidente, Pablo Rodríguez, que como excusa alegó que el coche oficial no estaba esperándolo y el pobre tuvo que coger un taxi. Por lo visto, coger un taxi para un político acostumbrado al coche oficial, es toda una odisea, y por eso llegó tarde a una cita parlamentaria, ya que debe de ser que el coche oficial va más rápido que el taxi.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220