Tras el primer Domingo de Adviento, quiero hacerles llegar, una tarjeta de felicitación, estos dos villancicos de mi hechura; en uno con letra y música, en el otro, acompañado de la hermosa música de Juan Carlos Sierra.
Cuando hice “La Cunita de Teror” y tarareé, a modo y manera de Néstor, la música que quería para él; le dije a mi primo Fernando Suárez, que se iba a encargar con su hijo Ner de hacerle los arreglos, que quería que sonara “a villancico antiguo”.
Esta, mi primera obra registrada en la SGAE, era y es un profundo homenaje a Teror y su esencia más profunda
LA CUNITA DE TEROR
ESTRIBILLO
Con el arrorró
le cantamos bajito
con el arrorró
lo acunamos mejor
con el arrorró
soñará en su cunita
con el arrorró
que ya el Niño durmió...
ESTROFAS
Vengan conmigo a traerle
la cunita hasta Teror
vengan conmigo que en ella
dormirá nuestro Señor
vengan conmigo que en ella
dormirá nuestro Señor.
Una cunita de tea
labradita con primor
que aquí bien saber tallarla
carpinteros de Teror
que aquí bien saben tallarla
carpinteros de Teror.
Mantita, colcha y trapera
que la Virgen preparó
adornarán nuestra cuna
para mecerla mejor
adornarán nuestra cuna
para mecerla mejor.
Nuestra Señora del Pino
la prepara con primor
y si el Niño tiene sueño
Ella entona su arrorró
y si el Niño tiene sueño
Ella entona su arrorró
"VILLANCICO DE NATILLAS"
Que la Navidad cambia totalmente desde que la infancia desaparece de una familia es algo tan sabido que muchos adultos ni adornan sus casas en estos días, desde que sus hijos crecen.
No es un villancico triste, todo lo contrario. Con él quiero invitarles a llenar esta vida de tantas cosas bonitas, que con ellas podamos compensar minimamente a nuestros niños y niñas de tanto dolor y maldad con el que llenamos sus primeros años; aquellos que más deberían estar llenos de ilusión, juegos y esperanzas.
¿Y por qué lo de las natillas? Opino que es de los postres más sabrosos, más delicados a la vez que más sencillos, y cuyo aroma trae a la mente sabores de abuelas protectoras, casas acogedoras y mucho, mucho, mucho amor.
VILLANCICO DE NATILLAS
Voy a hacer un villancico
y cantarlo en Navidades,
que suene a risas de niños
y que sepa a chocolate.
Villancico de algodón
de azúcar y bienmesabe,
de peladillas y almendras
y natillas entre hojaldres.
Villancico de manteles
cubierto de fuentes grandes
con bombones de piñón
y un millón de mazapanes.
Cuando el villancico entone
saldrán postres de guirlache
y bolsas de caramelos
que cien pajes los regalen.
Acabando ya la fiesta,
antes que la noche escampe,
quiero que un globo de soles
mil truchas de almendra lance.
Y afirmo que el villancico
voces blancas no lo canten;
que lo cantes voces negras,
duras como el azabache.
Que el turrón y los bombones,
peladillas y el guirlache
a los niños de la guerra
las Navidades regalen.
Que la Nochebuena entera
-lo firmen los hombres graves-
pare en dulces armisticios
de nubes blandas y suaves.
Que por afecto a los niños
y a sus derechos reales;
las Navidades les libren
la vida de guerra y hambres.
Que globos de soles vuelen
sobre los campos de sangre
y el sabor de las natillas
cubra el mundo en Navidades.
José Luis Yánez Rodríguez es Cronista Oficial de Teror



























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