En la tarde del jueves, 15 de noviembre, y en la sede de la Universidad Popular de Arucas (UPA), donde el Aula de Artes Plásticas que dirige la profesora Natalia de Armas, se celebró una “Clase Magistral” a cargo del pintor Daniel Rodríguez
La charla, y todo el proceso de creación de un cuadro realizado con acrílicos, no solo resultó muy interesante sino que sirvió para que el alumnado aprendiera la técnica del pintor y su visión personal de la pintura. Dijo Daniel Rodríguez que “la parte más divertida para trabajar es, primero, disponer de un espacio cómodo, con todo a mano; segundo, la música es sumamente importante porque, a veces, marca el ritmo del trabajo; y tercero, disponer de buena luz”. Más adelante señaló que “organizo primero el cuadro aplicando una mancha”. Recomendó al numeroso público asistente que “la técnica es importante, pero deben intentar liberarse para ser así más fiel a lo que uno hace”. “Me gusta sentir que los cuadros van envejeciendo mientras los haces. Además, me cuesta mucho explicar mi pintura, cuya magia depende del ánimo del momento. Suelo controlar los colores al principio, pero después he de controlarlos aún más”, señaló en distintos momentos Daniel Rodríguez.
Indicó el artista, a medida que realizaba en directo un nuevo cuadro, donde pudimos comprobar su modo de pintar y su capacidad extraordinaria, que casi siempre parte de una foto para llegar al cuadro. Y en la tarde del jueves, gracias a la iniciativa de la profesora Natalia de Armas, lo pudimos comprobar: la peculiar mirada del artista y su interpretación única de la realidad. El hecho de partir de una foto es “porque necesito algo que me remarque el límite; suelo pintar espacios urbanos y, en ocasiones, la perspectiva no se ajusta del todo a la realidad”. Y dejó bien claro que “la luz, materialidad en el aire, debe tratarse con diferentes colores pues es vida y el tono final de los cuadros debe ser siempre el más claro.”
Añadió Daniel Rodríguez que suele participar en concursos de pintura rápida para “así poder financiarme pues el material es muy caro”. “Aunque estoy feliz con el acrílico, estoy intentando introducirme en el mundo del graffitti; digamos que estoy en proceso de experimentación”.
La “Clase Magistral” de Daniel Rodríguez no solo fue una exposición de sus obras e ideas, sino la materialización de un cuadro. Así, por espacio de casi tres horas y media, desgranó el pintor su técnica y su forma de afrontar y enfrentarse a la realidad.
Esta feliz iniciativa del Aula de Artes Plástica de la UPA merece todo el respeto. Porque Natalia de Armas lo tiene muy claro: sabe que la cultura es primordial. Y sabe, aún más, que estas “Clases Magistrales” no solo ayudan a sus alumnos a avanzar, sino que, además, educan la mirada y ejercitan el criterio. Y eso, en los tiempos que corren, es un ejercicio de libertad, de auténtica libertad.
Más fotografías en este enlace






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220