Las Palmeras de Chirino, enmarcadas por la Espiral del Viento, no solo es una propuesta del extraordinario y afamado escultor, sino que su mirada de artista sirve para ver con otros ojos las esculturas que la Naturaleza nos ofrece.
Por eso la Espiral del Viento no solo tiene múltiples interpretaciones, sino que viene a ser un poema forjado en una aparente naturalidad. Igual que hay escritores que han convertido en sencillez su maestría, Chirino, con su envolvente propuesta, nos sitúa dentro y fuera de la Espiral. Así que este regalo que la ciudad recibe es la puerta de entrada de Triana Street. Y no solo la embellece, sino que la hace grande. Como si de una propuesta literaria se tratara.
Solo hay que detenerse y mirar.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.5