“Me asomé a la ventana para ver cómo andaba el país y no me gustó lo que vi. Así que la cerré de nuevo y dejé que la patraña y el odio buscaran otro lugar. Mi casa, mi refugio, tantas veces abierto en otras épocas, hace tiempo que no recibe porque a nadie encuentro que hable desde la sinceridad y la tolerancia. Hoy se ha convertido en un tiempo de sentimientos encontrados y odios prematuros. Y mentiras repartidas alegremente con el fin de provocar daño. Así que he tenido que cerrar la ventana, y la casa toda, para sentirme a salvo de la mediocridad reinante, que parece no tener fin.
Siempre pensé que nuestro querido país avanzaría poco a poco, pero no que retrocedería tan rápido.”































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.220