La Banda de Guía en alza

Opinion

juandavilagarcia1Siempre he sido un defensor de las causas perdidas, algo que a lo largo de mi vida he reconocido y he practicado. Por eso siempre que puedo acudo al quite –como se dice en el argot taurino-, cuando se trata de minimizar los valores que posee mi pueblo, -Guía de Gran Canaria-, algo que esta ocurriendo últimamente ya que nadie se hace eco de los mismos (ejemplo el último concierto de Navidad). Las grandes Bandas de Música existieron en Guía, desde que en 1840, año de la fundación de la misma llevada a cabo por el antequerano don Eufemiano Jurado, la primera orquesta sinfónica de mi pueblo y la segunda más importante y antigua de la isla, después de la creada en Las Palmas.

Tengo que reconocer, que en este aspecto este tipo de conjuntos musicales, dejaron de existir en Guía durante algunos años, por motivos que no vienen al caso. Sin embargo esta ausencia fue suplida por una pequeña “charanga”, donde formaban excelentes músicos, que tocaban en una serie de orquestas de gran predicamento, la de Mejías, Philips, Rialto, Guayres........, que actuaba en todas las fiestas que se celebraban en los pueblos y pagos de la comarca, (Agaete por las Nieves, y San Pedro en el Valle, Firgas, Fontanales, Artenara, Juncalillo, Caideros, Montaña Alta, en Guía especialmente en Semana Santa y el Corpus), algo que significó para todos los guíenses una cierta relajación, por poder contar con un grupo de 15 o 20 músicos, de cierta relevancia, que suplían de alguna forma a la inexistente banda que todos deseábamos.

Todos –o casi todos- estos músicos eran “autodidactas”, no existían las escuelas municipales, tan proclives en la actualidad en todos los pueblos, algo que no fue óbice para en Guía, existieran una enorme pléyade de extraordinarios profesionales, que formaron en los grupos musicales con más prestigio a nivel insular, la Banda Municipal y la Orquesta Filarmónica de Las Palmas, la Orquesta de Pulso y Púa del Real Club Victoria, dirigidas respectivamente por, don Agustín Hernández, don Gabriel Rodo, don Enrique Asensio y don Luis Prieto García.

A la banda fundada por el señor Jurado la cual dirigió con excelente maestría, surgieron otras con el paso del tiempo que se consolidaron, -después de 177 años de aquella primigenia- como excelentes conjuntos, dirigidos por Virgilio Hernández Bethencourt, su hijo Virgilio Hernández Bautista, el valenciano Enrique Asensio, que más tarde dirigió la de Gáldar, los hermanos Juan Francisco y Alberto Dávila Ossorio, Cristóbal García Ossorio y recientemente Honorio Hernández Rodríguez, miembro de la saga conocida por los “virgilios”, que crearon en Las Palmas la famosa Orquesta Ondas, junto con sus hermanos, Pepe, Augusto, el ya citado Honorio y Miguel Ángel como vocalista.

A pesar de ese tiempo que significo la espera musical transcurrido sin poseer una banda de música propia, en nuestro pueblo se siguió fomentando este arte tan expresivo y sonoro, gracias a la implicación de una serie de expertos profesionales que sin percibir beneficio alguno, seguían enseñando a cuantos jóvenes se interesaban en adquirir conocimientos musicales, y a fe mía que consiguieron buenos resultados. Entre estos enseñantes destacaban una serie de miembros de sagas, como los Ossorio, los Dávila, los Moreno especialmente.

Estos jóvenes que adquirieron unos conocimientos musicales bastantes extensos, como alumnos de los componentes de las familias citadas, que ejercieron como profesores, se constituyeron en la base fundamental, para que Honorio Hernández, consiguiera crear un conjunto musical homogéneo, donde primaba un excelente afinamiento, y unos dotes interpretativos, capaces de llevar a efecto las interpretaciones de las obras clásicas y populares por difíciles que estas fueran, (oberturas, operas, marchas, valses, etcétera), propias de los mejores compositores europeos.

Hace algunos años algunos amigos de Guía –Francisco Miranda Santiago, Paulino Álamo Suarez, Manolo Moreno Miranda, Guillermo Domínguez-, miembros del entusiasta grupo que patrocinaban la creación de una nueva Banda en nuestro pueblo, me manifestaron, -que la deuda que Guía tenía con mi tío Camilo García Ossorio era impagable, (sin embargo tengo que reconocer que han pasado los años y la deuda citada por estos patriotas guíenses todavía sigue pendiente), por haber enseñado desinteresadamente música a muchos jóvenes que la siguen ejerciendo-, lo que le facilitó a Honorio Hernández, la labor de llevar a cabo la creación de la excelente Banda que consiguió formar, rememorando así viejos laureles, que le cupo el honor de dirigir de manera magistral durante algunos años.

Guía en el transcurso de los años siempre dispuso de excelentes grupos musicales, tanto de aire como de cuerdas, a las bandas se le añadieron eximias orquestas de pulso y púa, como la fundada por, don Teófilo Morales y Martínez de Escobar, musicólogo y compositor, (entre sus numerosas creaciones destacan, los valses Tirma y María Luisa, este último dedicado a su esposa, y el pasodoble Viva Arucas). Esta pequeña orquesta se denomino, Tirma o Guíense, y formaban parte de la misma en un principio: Juan Dávila González, laúd, Juan Jiménez Ossorio, Eduardo Aguiar Pérez y Alberto Dávila Ossorio, guitarras, José Sosa Oliva, Juan Francisco Dávila Ossorio y Ubaldo Morales, hijo de don Teófilo, bandurrias.

Más tarde se incorporaron, Nicasio Álamo, bandurria, Salvador Rodríguez Monagas, laúd y Celia Sosa García, con la mandolina. Esta orquesta dirigida por don Teófilo, dio un concierto en la casa del Dr. Stein, en Tafira, interpretando las siguientes obras: Una canción sin palabras, de Mendelsson, la Obertura de la Cavallería Rusticana del italiano Mascagni, la canción la Paloma del francés Gounod, un vals del mejicano Inventino Rossi, y el vals María Luisa de don Teófilo. El periodista que cubrió en el evento escribió al final de la crónica: “este grupo no podrá ser superado por ninguna agrupación musical, ni técnicamente, ni en la expresión, siempre muy acertado y a veces finísimo” (La Provincia 19 de junio de 1935). Entre los asistentes se encontraban los señores, Doreste Silva y Benítez Inglot.

También alabó la forma de cantar de Celita Sosa, de la cual dijo, “hay en esta agrupación una joven señorita, -refiriéndose a Celita- que toca muy bien y que además tiene una voz preciosa, poco cultivada, pero voluminosa y bien timbrada”. Y tenía razón el periodista ya que Celita, jamás recibió clases de canto, su forma de cantar era innatas algo inusual en las grandes de “divas”, porque ella lo fue sin lugar a dudas.

El sábado la nueva Banda al menos para mi, aunque ya lleva algunos años de singladura, realizó el concierto de Navidad en la Iglesia matriz, de una forma inconmensurable, interpretando obras de gran fuste, algo que me alegró infinitamente, pero lo mejor estaba por llegar, ya que después realizar un concierto magistral, hizo del epilogo del mismo algo grandioso, interpretando de manera sublime, “La marcha Radetzky”. Guía vuelve a presumir de poseer un excelente banda como ocurriera en tiempos pretéritos.


Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.27

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.