La Chubicena
En su segunda creación teatral, Tito Santana se lanza nada menos que a la recuperación y recreación de la historia de Agaete.
Historia reciente, bien reciente, sobre todo en la memoria colectiva de muchos agaeteros, y no solo de ellos. Esa recuperación de la historia es lo fundamental, lo que se propone Tito Santana con “La Chubicena”, después de aquella otra, “El último otoño”, en la que nos hacía una evocación del entrañable paisaje que gira en torno a Agaete, su valle y su costa.
Lo importante y lo sorprendente, es que Tito Santana no solo crea teatro para sí, sino que lo hace también para su pueblo y sus gentes... Ha resucitado el Teatro de Cámara de Agaete, que es algo más que un simple nombre porque ese teatro de cámara lo componen gentes de Agaete, aficionados a las tablas llevados de la mano de un autor, Tito Santana, que los hace algo más que actores protagonistas de su mismo pasado, de sus leyendas y mitos, es decir, de su gran universo poético.
La Chubicena es la historia de una bruja agaetera nacida en Cuba, por cuya mechinl pasa, en torno a una fecha fatídica, 1939, una acción desgarrada por la guerra civil española, las creencias en sus prácticas y el seguro atractivo de una mujer cuyos poderes unos odian y otros buscan, pero que todos temen o, al menos, respetan....
Alfonso O¨Shanahan. Agosto 1992
Quiero añadir que aparte de cualquier idea, en el Teatro de Cámara de Agaete, trabajamos y perfeccionamos cada vez más, nuestros valores y nuestros sentimientos. Seguimos procurando siempre, responder al público que jubilosamente nos necesita. Porque el teatro que tanto ha dado por Agaete, nunca podrá desaparecer.
Hemos llevado a Agaete muchísimas ciudades y pueblos, y de verdad que nos sentimos muy orgullosos. El Teatro vive y gracias al teatro nos sentimos vivos. Es la manera más eficaz de que la cultura analice en los pueblos su más urgente tarjeta de compromiso, es la única forma de sentirnos libres respecto a las libertades de la llamada “cultura”, sin eso, ningún pueblo puede salir adelante.
Quién sabe si en la noche del domingo 27 de agosto, en el Huerto de Las Flores, a las nueve de la noche, “no nos veremos por los laberintos de un sueño”.... La Chubicena.
Tito Santana


























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